OPINIÓN
El precio de la democracia
Por Miguel Ángel Cid Cid
La democracia sale cara, sofisma repetido con frecuencia en círculos gobernantes,
autoridades y especialistas en el área. Los políticos, sociólogos, politólogos y
periodistas dominicanos cacarean como papagayos la misma argucia. Pocos
conocen la magnitud de la falacia.
Rosario Espinal, politóloga recomendó a la Junta Central Electoral (JCE) no seguir
invirtiendo recursos en motivar el voto en el exterior. El pedido lo hizo en el
artículo: “Voto en el exterior: no gasten más”, publicado en acento.com.do el 16 de
septiembre recién pasado.
Espinal, dijo: “La República Dominicana no puede seguir asignando inmensos
recursos para convencer a los dominicanos en el exterior que voten; una tarea con
altísima probabilidad de fracaso”. Acto seguido enfatizó: “No gasten más en eso.
Hay que redoblar los esfuerzos en el territorio dominicano”.
Que “En las elecciones de 2016, la abstención en el exterior fue 51%, en el 2024
alcanzó 81%” cierto. Sin embargo, el argumento luce pobre. Una recomendación
tan temeraria debería basarse en opiniones arraigadas en la sociología política.
No con datos tan simples.
Las conquistas no se negocian, dice una máxima del sindicalismo. Y la idea de
quitarle fuerza al voto de los dominicanos en el exterior —en el fondo— se
propone arrebatarle un derecho conquistado por la diáspora dominicana.
Rosario dice que; “acercar las urnas significa […] más gastos para el Gobierno”.
Cierto. Pero esos gastos salen de lo que ellos envían al país. Miles de millones de
dólares por año. US$8,432.7 millones entre enero-agosto.
Léalo bien distinguida Rosario Espinal US$8,432.7 millones en ocho meses y sin
que el gobierno dominicano invierta un solo peso en construcción de obras. En
cambio, al turismo le construyen aeropuertos, muelles, hoteles, carreteras, etc.
Y para colmo, la mayoría de las ganancias del turismo van a parar a bancos
extranjeros. No obstante, nadie pide al gobierno dejar de invertir en turismo.
Me parece que tendrá que quitarse la visera para que así puedas ver el paisaje
completo. Distinguida, usted está viendo gastos de un solo lado. Sin las anteojeras
en vez de gastos veras inversión rentable.
Rosario volvió sobre el tema el miércoles 30 de septiembre. En esta ocasión dijo
que no dijo lo que dijo. El artículo negacionista: “No dije que se elimine el voto en
el exterior”, Espinal se quedó patinando en lo mismo.
Aclaró, por ejemplo: “Sugerí que el país no se embarque en un sistema
costosísimo”, refiriéndose al voto en el exterior. Sin importar lo que se haga la
politóloga dice: “No hay garantías de que los migrantes dominicanos aumentarán
su nivel de votación”.
O sea, la profesora de ciencias sociales no dice que eliminen el voto en el exterior,
sino que la JCE deje de gastar dinero en eso. Una manera diferente de decir lo
mismo.
Señora Rosario, ¿y la corrupción a nivel público y privada sale barata? O habrá
que preguntar en SeNaSa o en la Procuraduría General.
Quizás —siguiendo el argumento inicial— haya que pedir que el gobierno deje de
gastar miles y miles de millones en la Policía Nacional. Mientras más recibe, más
crece la delincuencia.
En suma, los dominicanos ausentes pagan con creses el precio del voto que ellos
conquistaron. El sacrificio de estar lejos siempre de sus seres queridos es más
que suficiente. Las remesas financian la democracia, la corrupción y al gobierno.
No. La democracia no sale cara. Tiene un precio justo.
Miguel Ángel Cid
cidbelie29@gmail.com
Twitter: @miguelcid1
30 de septiembre 2026
