EL PAIS
Consumidores del Gran Santo Domingo alzan la voz: exigen a Pro Consumidor frenar el alto costo del botellón de agua
Santo Domingo. – Diversos sectores del Gran Santo Domingo han manifestado una profunda preocupación ante el incremento sostenido en el precio del botellón de agua, el cual se cotiza actualmente entre los 120 y 130 pesos dominicanos en los colmados y comercios detallistas locales, motivando un llamado urgente a la intervención del Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor).
De acuerdo con los testimonios recabados, el costo del vital líquido experimenta variaciones significativas dependiendo de la zona geográfica y de si el servicio incluye la entrega directa a domicilio. Algunos comerciantes señalan que estas tarifas se han mantenido invariables durante los últimos dos meses, impactando de forma directa el presupuesto de los hogares.
“Por mi casa está a RD$125. Es mejor morirse de sed”, expresó con indignación ciudadana la consumidora Schara Rodríguez, reflejando el malestar generalizado frente a un producto considerado de primera necesidad. Por su parte, la ama de casa Rosa González detalló que el costo del suministro a puerta de residencia encarece aún más el producto: “Ya sabes: el agua está a RD$120, pero si te lo llevan a la casa cuesta RD$130”.
Estrategias de ahorro y denuncias de especulación
Ante la escalada de precios en los establecimientos de barrio, numerosos consumidores han optado por cambiar sus hábitos de compra, acudiendo directamente a plantas purificadoras y distribuidoras para adquirir el producto al por mayor y reducir los gastos familiares.
Un ciudadano identificado como Eduard relató que prefiere comprar hasta seis botellones de manera directa —lo que le garantiza abastecimiento por más de una semana— pagando una tarifa aproximada de 55 pesos por unidad en la planta procesadora. Bajo esta premisa, los afectados cuestionan los altos márgenes de comercialización aplicados en los colmados, señalando que estos duplican el costo original de adquisición.
“Ellos a los colmados se la ponen más barata, pero los colmados la venden al doble”, denunció Eduard. Los consumidores reiteraron su llamado a las autoridades regulatorias para que fiscalicen los canales de distribución y determinen si existen prácticas especulativas o abusivas que perjudiquen la economía de las familias de menores ingresos en la demarcación urbana.
