EL MUNDO
¡A quemar llanta y ahorrar! Trump autoriza el uso de diésel rojo en vías públicas por la crisis de combustibles
Washington, EE. UU. – Ante una crisis de combustibles que amenaza con encender los ánimos (y los bolsillos) a pocas semanas de las elecciones legislativas, la administración estadounidense ha tomado una medida tan insólita como desesperada. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para permitir el uso en vías públicas del diésel rojo, un combustible tradicionalmente reservado de manera exclusiva para maquinaria agrícola y equipos industriales fuera de carretera.
La decisión llega empujada por el fuerte repunte en los precios de los carburantes, avivados por los coletazos de la guerra con Irán. Durante un mitin político celebrado en Nebraska, el mandatario estadounidense había lanzado el anuncio por todo lo alto: aseguró que la medida "eliminaría oficialmente el requisito de uso fuera de carretera y permitiría a cualquier persona comprar diésel rojo libre de impuestos por cualquier motivo".
En su característico estilo, Trump bromeó ante la multitud sobre su desconocimiento técnico del combustible: "No sé qué demonios es, pero sea lo que sea, se supone que es muy bueno".
Un alcance más moderado según la Casa Blanca
A pesar del entusiasta discurso del presidente, la nota informativa emitida por la Casa Blanca paralelamente a la firma reveló un alcance institucional mucho más acotado.
El documento detalla que la orden instruye al secretario del Tesoro, Scott Bessent, y al secretario de Defensa, Pete Hegseth, a aplazar hasta finales de año el cobro de impuestos sobre el diésel rojo, además de evaluar mecanismos legales para eximir definitivamente a los consumidores de dicho gravamen. Asimismo, la medida deja en manos de las autoridades federales y los gobernadores estatales la potestad de suspender temporalmente los controles y liberar a los conductores de esta obligación fiscal.
Precios por las nubes y reservas estratégicas
El trasfondo de esta medida radica en la presión inflacionaria. Con cotizaciones del diésel que han rebasado los seis dólares por galón en varias regiones de Estados Unidos, la administración busca aliviar la carga económica a los transportistas y ciudadanos. La Casa Blanca también recordó el reciente acuerdo pactado con Europa para liberar 100 millones de barriles de diésel refinado de las reservas estratégicas durante los próximos cuatro meses, mientras la capacidad mundial de refinación continúa bajo mínimos por los conflictos geopolíticos.
