EL PAIS
Agentes encubiertos al banquillo: DEA arresta en Miami a dos miembros de inteligencia de la DNCD por narcotráfico
Santiago de los Caballeros. – Dos agentes adscritos a los cuerpos de élite e inteligencia de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) enfrentan severos cargos criminales ante la justicia federal de los Estados Unidos, tras ser arrestados bajo acusaciones directas de conspiración internacional para traficar grandes cargamentos de cocaína hacia territorio estadounidense.
Los implicados fueron identificados como el segundo teniente Deny Manuel Sepúlveda de León y el agente primero Oliver Guevara Rodríguez, quienes cayeron bajo custodia federal el pasado 28 de septiembre en las instalaciones del Aeropuerto Internacional de Miami. De acuerdo con los expedientes judiciales del caso, los oficiales viajaban desde la República Dominicana con destino a Washington para participar en un programa de capacitación coordinado con la Administración para el Control de Drogas (DEA), organismo que, irónicamente, les seguía los pasos desde el mes de febrero.
Conexión sensitiva y cargos federales
El caso, radicado bajo el expediente número 26-20401-CR-GAYLES(s) ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, detalla que una acusación sustitutiva presentada por un gran jurado federal el pasado 1 de octubre imputa formalmente a ambos agentes por conspirar para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína.
Lo que ha generado mayor conmoción en las esferas de seguridad nacional es el perfil de Sepúlveda de León, quien operaba dentro del Departamento de Investigaciones Sensitivas (Ditis), un área altamente especializada de la DNCD que mantenía enlaces directos y cooperación operativa permanente con la propia DEA en Santo Domingo. Por su parte, Guevara Rodríguez figuraba en las estructuras institucionales como agente de primera línea dentro de las mismas labores de inteligencia.
Las investigaciones preliminares apuntan a que los imputados habrían aprovechado sus credenciales y accesos privilegiados a los mecanismos de cooperación bilateral para blindar operaciones de trasiego de sustancias controladas. Tras su captura en la terminal floridana, ambos permanecen bajo rigurosa custodia federal a la espera de las audiencias formales donde se determinarán condenas que, de ser hallados culpables, podrían alcanzar desde un piso mínimo de 10 años hasta la cadena perpetua.
