EL MUNDO
Ambientalistas: Subasta petrolera en la Amazonía “agrieta la credibilidad climática de Brasil”

EL CORREO. Grupos ecologistas denunciaron este martes que la subasta de 19 concesiones petroleras en la región de Foz do Amazonas, realizada por Brasil, representa una amenaza grave a los ecosistemas marinos y costeros del norte del país, y debilita el liderazgo climático que el país intenta proyectar como anfitrión de la Cumbre COP30.
Greenpeace y WWF advirtieron que esta decisión contradice el compromiso de descarbonización promovido por Brasil y pone en riesgo una región de “extrema sensibilidad socioambiental”, cercana a la desembocadura del Amazonas, donde habitan comunidades indígenas y existe una rica biodiversidad, incluyendo especies en peligro como el delfín gris y el manatí.
Petrobras, ExxonMobil, Chevron y CNPC entre las ganadoras
La estatal Petrobras, en consorcio con ExxonMobil, obtuvo diez de las concesiones, mientras que las otras nueve fueron adjudicadas a un grupo liderado por Chevron (65 %) y la china CNPC (35 %).
"Es alarmante que más del 40 % de las áreas ofrecidas en la Foz do Amazonas hayan sido adjudicadas. Petrobras se coloca como protagonista de un proyecto político arriesgado que agrieta la credibilidad ambiental de Brasil", declaró Mariana Andrade, portavoz de Greenpeace Brasil.
Impacto ecológico y contradicción climática
La región contiene el 80 % de los manglares del país y un sistema único de arrecifes de coral en aguas amazónicas. Para WWF, la explotación petrolera no solo amenaza estos ecosistemas, sino que solo sería rentable si el mundo fracasa en alcanzar las metas del Acuerdo de París.
"Esta subasta representa una apuesta por los combustibles fósiles en un momento en que la ciencia exige acelerar la descarbonización, no prolongar la dependencia del petróleo", advirtió Ricardo Fujii, líder de transición energética de WWF Brasil.
Las organizaciones exigieron al gobierno brasileño frenar la expansión de la frontera petrolera y centrarse en promover energías limpias si quiere mantener su autoridad moral de cara a la COP30, que se celebrará en noviembre en Belém, en plena región amazónica.