Noche oscura de sexo en “Gran Hermano”, Carlota Prado desarropa abuso en su contra

Santo Domingo. RD

La noche más oscura de todas las versiones de “Gran Hermano” se vivió hace cinco años en España. Resulta que en esa el sexo se pasó de la raya. O al menos hay una denuncia muy grave de la concursante Carlota Prado, quien sostiene sufrió un abuso sexual en 2017, por el que acusa a un compañero de programa.

El proceso judicial iniciado en Madrid trata de esclarecer si José María López abusó de su compañera Carlota Prado durante el reality show que se transmitió por Telecinco.

Los hechos comenzaron a las 8:00 de la tarde del 3 de noviembre de 2017 con ocasión de una fiesta en la casa para la que “el programa suministró a los concursantes bebidas alcohólicas”.

La fiscalía ha explicado que en la vivienda se encontraba también la concursante Carlota Prado, con quien el acusado había comenzado una relación sentimental unos 50 días antes.

El expediente relata que la joven, que en la fiesta había ingerido escasos alimentos, bebió al menos cuatro “chupitos” de tequila, “por lo que alcanzó un estado de embriaguez que fue acentuándose y evidenciándose a partir de la media noche”.

Así, sobre la 1:30 de la madrugada del 4 de noviembre, cuando ambos se encontraban en el dormitorio que ocupaban, José María, “que ya se había desprendido de sus pantalones, ayudó a la otra concursante a descalzarse y a introducirse en la cama que venían compartiendo, momento en el que la joven conservaba la totalidad de su vestimenta”, afirma la Fiscalía.

Según el documento, el acusado “se introdujo en la cama mientras la joven permanecía en silencio y con los ojos cerrados realizando movimientos lentos y pesados debido a su estado” y aprovechándose de esta circunstancia, “a sabiendas de su estado de semiinconsciencia, comenzó a realizar bajo el edredón movimientos de claro contenido sexual pese a que ella balbuceando débilmente dijo: No puedo”.

A continuación “el acusado apretó su cuerpo contra el de la joven pese a que ella hasta en dos ocasiones levantó la mano como queriendo decirle que parara” y aunque José María L.P. pidió varias veces a la concursante que abriera los ojos esta permaneció inmóvil” y “solo acertó a responder que se quitara, momento en el que ella se giró quedando de espaldas al acusado”.

La Fiscalía pone de manifiesto que José María continuó realizando bajo el edredón tocamientos y movimientos de contenido netamente sexual, “despojando a la víctima de su vestimenta, liberándole parcialmente de su ropa interior”, cuando ella estaba ya “en estado de inconsciencia”.

Sobre la 1:40 de la madrugada la joven se destapó la cara y un brazo “dejando ver su estado inerte, lo que motivó la intervención de uno de los miembros del programa encargado del visionado de la grabación, quien hasta ese momento no estaba en condiciones de saber lo que estaba ocurriendo, dado que el acusado había utilizado el edredón para taparse él y tapar a su compañera”.

Las imágenes grabadas de estos hechos fueron exhibidas a la joven en la mañana siguiente en la sala aislada denominada “confesionario” por el llamado “súper”, lo que le provocó “un incremento del estado de desasosiego, trastorno y perturbación de ánimo que los hechos ocurridos horas antes le habían producido en ella”.

En 2017 la cuenta oficial de Twitter de Gran Hermano Revolution se publicó lo sigiuente: “La dirección de ‘Gran Hermano’ ha decidido expulsar del programa a José María por lo que considera una conducta intolerable. Asimismo, ha considerado oportuno que Carlota deje la casa”. El comunicado se leyó de forma textual el domingo 5 de noviembre durante el debate del programa. 

 

Carlota, apoyada por la Fiscalía, inició una demanda y el juicio iba a realizarse en febrero del presente año, casi cinco años después del presunto abuso.

Sin embargo, fue aplazado hasta los días 3 y 8 del próximo mes de noviembre porque la joven de 29 años presentaba un “empeoramiento de su salud mental”, según su abogado, Santiago Marín, quien ahora renunció la semana pasada.

La exconcursante del reality deberá encontrar otro abogado. De no hacerlo, se le asignará uno de oficio. Ante la situación, el inicio del debate oral en España parece incierto.

 

De ser encontrado culpable, José María se podría enfrentar a una condena de dos años y medio de cárcel y 6,000 euros de indemnización a la víctima.

Además, se tiene que aclarar si la productora Zeppelin tendría que indemnizar a la joven con la misma cantidad por mostrarle las imágenes.

La Fiscalía recuerda que el objeto del programa era la retransmisión durante 24 horas de la convivencia de los participantes en la casa de Guadalix de la Sierra (Madrid), conforme a un reglamento “del que se deduce una relación de trabajo de los concursantes con la productora”.

La empresa productora Zeppelin ha dejado claro que en caso de que José María no pudiera hacer frente a la indemnización a la víctima, lo harían ellos.

 



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