EL PAIS
¡Bolsillos estatales bajo presión extrema y un tanque de combustible que quema miles de millones a ritmo acelerado!
La inestabilidad en los mercados internacionales y la escalada de los costos energéticos amenazan con desbalancear las cuentas públicas, luego de que el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, advirtiera ante la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS) que el subsidio a los combustibles podría dispararse hasta alcanzar los 50,000 millones de pesos al cierre de este año, superando con creces lo estipulado originalmente en el presupuesto nacional.
Durante su conferencia magistral por el sexagésimo quinto aniversario de la entidad empresarial, el funcionario explicó que la presión sobre el gasto social no obedece únicamente al comportamiento del barril de petróleo, cuyo valor de referencia en el crudo intermedio de Texas registra un incremento del 68 por ciento en relación con principios de año, sino al encarecimiento histórico del diésel, que acumula un salto monumental del 130 por ciento en el mismo período.
Para amortiguar el impacto directo sobre los bolsillos de la ciudadanía, el Gobierno ha desembolsado un acumulado de 36,000 millones de pesos, destinando un promedio semanal cercano a los 1,800 millones de pesos —como el estimado para la semana en curso—, lo que mantiene al gasoil regular y óptimo con un subsidio superior a los 100 pesos por galón, equivalente a cubrir entre el 40 y el 45 por ciento del precio real en las estaciones de Gustavo.
Ante este costoso escenario, el titular de Hacienda recalcó la urgencia de replantear los esquemas de asistencia generalizada —señalando que una parte considerable de estos recursos termina beneficiando a los sectores de mayores ingresos—, mientras el equipo económico busca fórmulas para blindar la estabilidad fiscal sin descuidar la inversión pública.
