EL PAIS
¡Calles con más cráteres que la Luna y vecinos con los tacos gastados de tanto esquivar hoyos!
Los sufridos residentes del residencial Villa Marina en el Distrito Nacional le cantaron sus verdades al Gobierno y exigieron a gritos el asfaltado urgente de sus calles principales como la H, Primera, 6, C y 9, además de la reparación de unas aceras que parecen pistas de obstáculos entre agua estancada y maleza. José Fernández, quien lleva veintiún años sufriendo el suplicio vial en la zona, denunció que en más de dos décadas lo único que conocen son los famosos parchos temporales que no aguantan ni un aguacero, mientras ven con envidia cómo sectores vecinos y las inmediaciones del kilómetro 9 de la autopista Duarte sí reciben asfalto nuevo de paquete. Los comunitarios, recordando que ellos también pagan sus impuestos religiosamente y no ciudadanos de segunda clase, reclamaron que se incluyan de once a diez callejuelas del sector en los programas de pavimentación para evitar que peatones como doña Luisa López tengan que jugarse la vida tirándose al medio de la vía entre los vehículos porque caminar por las aceras levantadas y rotas cerca del parque Las Avenidas es misión imposible.
