EL PAIS
¡Candado cerrado y celdas firmes para los protagonistas de un desfalco que huele a medicina amarga y millones volando!
La justicia de Santiago no aflojó la cuerda y la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente decidió mantener las medidas de coerción dictadas contra los principales implicados en el sonado caso Onco14, un expediente que investiga un millonario manejo turbio de recursos en el Instituto Oncológico Regional del Cibao y fondos del Senasa.
Durante la revisión obligatoria de este miércoles, el tribunal rechazó los pataleos de la defensa y confirmó la prisión preventiva para Héctor Antonio Lora Cruceta, expresidente del Patronato Cibaeño Contra el Cáncer y apuntado por el Ministerio Público como la cabeza principal de esta supuesta red mafiosa.
La misma suerte corrió su esposa, Luisa Yasiris Guzmán de Lora, quien seguirá tras las rejas, mientras que su exesposa Dilcia Isabel Vargas Sánchez, quien fuera vicepresidenta y auditora del patronato, se mantendrá cumpliendo el arresto domiciliario que carga desde el inicio de las pesquisas.
El abogado defensor Pantaleón Mieses había intentado salvar a Lora Cruceta ofreciendo títulos profesionales, un inmueble sin deudas y constancias de domicilio con tal de conseguirle un grillete electrónico, asegurando que su cliente no planeaba volar del nido, pero el tribunal consideró insuficientes los argumentos frente a la gravedad del caso.
Las pesquisas del Ministerio Público apuntan a que esta estructura criminal habría logrado desviar la friolera de 148,660,116 pesos del patronato y del oncológico entre 2018 y 2025, además de poner bajo la lupa la friolera de 3,700 millones de pesos provenientes de contrataciones con el Seguro Nacional de Salud, dejando claro que la salud de los cibaeños no estuvo precisamente bien protegida.
