EL MUNDO
Condenada a siete años y medio de prisión por mantener escondida durante tres años

Un caso que ha conmocionado al Reino Unido ha resultado en una condena de siete años y medio de cárcel para una madre que mantuvo a su hija bebé ocultada durante tres años en un cajón, sin que la pequeña viera nunca la luz del sol ni a otra persona. El hecho fue descubierto en febrero de 2023, cuando un compañero sentimental de la madre, que buscaba el baño en la planta superior de la casa, escuchó lo que parecía el sonido de un bebé.
Al acercarse al origen del sonido, el hombre descubrió a la niña, que estaba en un grave estado de desnutrición, incapaz de caminar o hablar. Además, la pequeña tenía el paladar hendido y estaba severamente deshidratada. El bebé estaba recluida en un cajón, completamente aislada, sin ningún tipo de interacción con el mundo exterior.
El hombre inmediatamente llamó a la policía, y cuando los servicios sociales llegaron a la vivienda, el trabajador social encargado del caso testificó que se sintió "sobrecogido" al ver la situación. "Me quedé extremadamente conmocionado al ver a la bebé mirándome sentada en un cajón. Me miraba fijamente y se mecía hacia adelante y atrás", relató el trabajador social durante el juicio.
La madre, al ser interrogada sobre la situación, confirmó que su hija nunca había sido vista por nadie más, y la niña había permanecido oculta en ese espacio durante todo ese tiempo. La mujer no mostró ninguna emoción durante el interrogatorio, lo que dejó a los testigos y autoridades consternados. "Me conmocionó que no mostrara ninguna emoción y que la situación la dejara impasible", dijo el trabajador social.
El caso judicial
En el juicio, que ha captado la atención pública debido a la brutalidad del caso, la madre fue condenada a siete años y medio de prisión por el maltrato físico y psicológico sufrido por su hija. El tribunal subrayó la extrema gravedad del abuso, ya que la niña había estado aislada durante toda su corta vida, sin contacto con el mundo exterior, lo que constituyó un abuso sistemático y cruel.
El tribunal también señaló que la pequeña había sido probablemente la única persona que la niña había visto, además de su madre, lo que hizo que la situación fuera aún más espeluznante y desconcertante para los testigos. En el juicio, se mencionó que la niña se encontraba en un estado físico extremadamente grave, y los servicios sociales trabajaron arduamente para estabilizar su salud.
Reacciones y consecuencias
El caso ha generado un gran revuelo en los medios de comunicación británicos, donde se ha debatido sobre la gravedad de los crímenes cometidos por la madre y la necesidad de implementar medidas más estrictas para la protección infantil. La niña, que fue retirada del cuidado de su madre, ha recibido atención médica y se encuentra en proceso de recuperación, aunque los expertos afirman que las secuelas de este tipo de abuso pueden perdurar a lo largo de su vida.
Este caso subraya la importancia de mantener un sistema vigilante y eficaz para detectar y prevenir casos de maltrato infantil, especialmente cuando los niños están tan completamente aislados y vulnerables.
2/2