EL MUNDO
Crece el uso de litigios para frenar políticas climáticas, con EE. UU. a la cabeza

EL CORREO. Los esfuerzos legales para bloquear o revertir políticas contra el cambio climático están creciendo en todo el mundo, según un informe publicado este miércoles por el Grantham Research Institute de la London School of Economics. Esta tendencia es especialmente marcada en Estados Unidos, donde se concentra la mayoría de estos litigios.
Aunque en 2024 la mayoría de los 226 nuevos casos fueron promovidos por ONG o ciudadanos que buscan avanzar en objetivos climáticos —como frenar proyectos de combustibles fósiles—, casi el 27 % de las demandas fueron presentadas con el objetivo de resistir o reformular políticas climáticas en vigor. Esto representa un aumento respecto a 2023, cuando uno de cada cinco casos tenía esa orientación.
“Los litigios climáticos se han convertido en una calle de doble sentido”, afirmó la profesora Joana Setzer, coautora del informe. “Se usan tanto para impulsar como para frenar la acción climática, y la polarización política en Estados Unidos está acelerando esta dinámica”.
En lo que va de 2024, al menos cinco demandas en EE. UU. han sido presentadas contra leyes que buscan implementar nuevos estándares de eficiencia energética para edificios, vehículos y electrodomésticos. Los demandantes ya no niegan la ciencia climática, pero sí cuestionan la forma en que se aplican las políticas.
El informe señala que esta oleada se ha intensificado tras el retorno de Donald Trump a la presidencia. Sus órdenes ejecutivas han generado demandas federales y han desatado una ola de litigios que desafían las iniciativas estatales para reducir emisiones.
“Los tribunales seguirán siendo escenarios clave para la lucha por y contra la acción climática”, concluye el estudio, que anticipa que estos litigios jugarán un papel central rumbo a la COP30.