EL MUNDO
¡De película de terror: los dominicanos arriesgan el pellejo en el Canal de la Mona mientras los boricuas huyen de los apagones!
La vida suele estar llena de ironías bien pesadas, y el famoso Canal de la Mona es el escenario perfecto para comprobarlo. Mientras cientos de dominicanos y haitianos siguen jugándose la vida en yolas destartaladas para cruzar 110 kilómetros de mar embravecido buscando el sueño boricua, del otro lado se encuentran con una isla que lleva veinte años perdiendo su gente, lidiando con apagones eternos, recibos de luz carísimos y hasta una sequía tremenda que los tiene secos y racionando el agua.
El contraste más reciente dejó a más de uno con la boca abierta este fin de semana, cuando la Guardia Costera de Estados Unidos y la Armada Dominicana tuvieron que lanzarse al rescate de 61 migrantes que iban en una yola a punto de irse a pique a 22 kilómetros de Cabo Cabrón, en Samaná. Y por si fuera poco, este drama marino ocurre pisándole los talones a otro naufragio fatídico en el mismo canal que dejó 49 sobrevivientes, tres muertos y diez desaparecidos, según reportes de EFE y Diario Libre. Las autoridades norteamericanas ya tiraron el grito al cielo advirtiendo que estos viajes ilegales van en picada hacia arriba, demostrando que la desesperación a veces no mide peligros ni tempestades.
