El nieto Sebelén toma su espacio

El único de los nueve nietos de Rolando Sebelén que con apenas año y medio de edad lloraba para que le llevaran a la bolera, es desde la pasada semana el campeón nacional de boliche. 

Se llama Rolando Antonio Sebelén III,  de 27 años, nieto de uno de los más laureados y respetados jugadores del continente e hijo de Rolando Antonio Sebelén Jr., el más dominante boleador del país en las últimas tres décadas. 

El apellido Sebelén, más que cualquier otro en el mundo, es sinónimo de boliche, de juego limpio, de compañerismo.

“Para mí es súper emocionante, primero que todo, el ser parte de una familia muy unida, una familia que exhibe valores y también el deporte”, expresó este nuevo portento del deporte de la bola y los pines y quien está llamado a continuar una dinastía que ya sobrepasa el medio siglo.

Él acaba de conquistar el Campeonato Nacional en la modalidad de sencillos con mil 394 bolos echados al suelo en su serie de seis juegos para un promedio de 232.

 De paso, destronó al monarca Alex Prats, quien le secundó con una media de 229.

Su padre Rolando Antonio Sebelén concluyó tercero con average de 217.

Posteriormente, haciendo pareja con éste, también conquistó la posición cimera del campeonato en la modalidad de dobles.

“Obviamente, si Dios quiere vamos a seguir el legado iniciado por mi abuelo, que es una figura internacional”,    manifiesta.

“Es importante dar los pasos necesarios para poder triunfar en el deporte”,destaca Rolandito, quien se graduó de Licenciado en Economía en 2019 en la Universidad de Purdue, en Indiana.

No conforme con eso, continuó sus estudios en la acreditada academia fundada en 1869 por John Purdue.

En 2020 hizo una maestría en “Administración y Economía”, tras lo cual retornó al país no sin antes haber contribuido a dejarla en un lugar preponderante en la competencia colegial del “bowling”.

Memorable

Purdue, que tenía 35 años que no figuraba en el foco de las mejores, en tres de los cuatro años que Sebelén III estuvo en su equipo quedó entre las primeras 16 y número uno en el último. 

“Dicen que me parezco a mi papá cuando él era más joven”, responde con gran fluidez a la pregunta sobre las influencias que pudiera tener su forma de jugar, ya sea del abuelo, de su progenitor o de sus tíos Rolly o Raphy, quienes también han brillado en la disciplina.

“Realmente, creo que cada quien tiene su estilo, su forma de jugar.”, considera.

“Más que todo, es tener una buena actitud, cogerlo suave, tener una buena mentalidad para poder hacer buenos tiros y positividad mental, que es lo más importante en este juego”, argumenta el hoy campeón nacional de boliche. 

Señala que ganar el cetro no fue algo que tenía entre ceja y ceja, sino que fue un resultado que en cierta forma le sorprendió. 

“Vino de sorpresa. Uno no piensa en eso, simplemente piensa en jugar, hacerlo lo mejor posible y se dio”, confiesa Sebelén III, cuyas  hermanas Karina y Katherine también juega boliche golf, aunque de manera recreativa.

“Él es fogoso. Es un jugador muy inteligente en la cancha y es importante eso”, lo describe Rolando Sebelén, quien ingresó en 2013 al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano y en 2016 al Panamericano de la especialidad.

 “Era al grito que había que traerlo a la bolera. A todos mis nietos le gusta el boliche, también juegan tenis y gol, pero él es especial”, enfatiza el padre del boliche dominicano, quien además de jugador ha sobresalido como entrenador y propulsor.

 “Como boleador, a la dinastía que me enorgullece, el que le dará continuidad será Rolando Antonio Sebelén III”, cuyos incios en este fascinante deporte se remonta al año 1963, cuando acudió a una bolera invitado por su primo Enrique Tartak en Puerto Rico, donde residió por mucho tiempo.

La explicación que tiene Rolly — quien junto a Don Rolando obtuvo la presea dorada en el Torneo de las Américas de 1986 y 1987, entre otros grandes logros– sobre el  éxito alcanzado por su sobrino en un deporte en la no siempre se hereda la calidad, radica en que ha logrado combinar estabilidad mental con su buena técnica de su juego.

En términos similares se refirió Alex Prats, quien destaca la forma como este chico soportó la presión de un evento tan demandante como el nacional. 

“No se dejaba emocionar por nada y esa estabilidad emocional fue lo que le mantuvo ahí, siempre en el tope”.

Una gran promesa

“Es una de las promesas del país que seguirá mejorando en la medida en que siga practicando”, declaró, Francis Soto, presidente de la Federación Dominicana de Boliche. La preselección nacional, probablemente, estará conformada por Sebelén III, Alex Prats, Marino Fernández, José Estrada, Víctor Richard, Willy Javier y Leonardo Ardente.

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