La noche que Santiago olvidó el Covid

Con la victoria de las Águilas sobre los Gigantes, los cibaeños gozaron lo que le negó todo un año de pandemia

Por José García

El equipo mamey viene de una temporada de ensueño. Su equipo era señalado como uno de los más débiles en el papel. Se sobrepusieron a los fuertes, llegaron a la serie final considerados como el equipo que ya hizo lo que iba a hacer. Su fanaticada pedía más, pero si no lograban la corona, estaban dispuestos a tributarle su gratitud, por las tantas emociones que le brindaron a lo largo de la serie regular y luego domando a los bravos toros.

Pero el aguerrido equipo quería darle más a la fanaticada mas alegre de toda América.

Salió al terreno el equipo con la mística ganadora más increíble del beisbol dominicano, en una final donde todos los vaticinios daban a sus contrarios Gigantes, campeones. Desde que se cantó playboy en el primer encuentro, los Gigantes confirmaron las profecías y ganaron el primer juego.

En el segundo juego los enormes caballos del nordeste patearon nuevamente a las Águilas. Pero el tercer partido definió una carrera epopéyica en busca de escribir unas paginas inolvidables en los anales del beisbol dominicano. Las aguerridas Águilas Cibaeñas derrotaron a los increíbles Gigantes. De ahí en adelante, los pronósticos se cayeron.

No hubo manera de contener a los santiagueros, La gente salió a la calle desafiando todo tipo de control. Es una noche de desenfreno total.

Remontando desde el fondo, en tiempo de Covid, Las Gigantes Águilas Cibaeñas llegaron a empatar la serie tres juegos a tres.

Llegó el día de la definición, y ya ustedes conocen la historia.