EL MUNDO
¡El mundo dice adiós al 2023 y bienvenido al 2024!

Las celebraciones de Nochevieja y el inicio del 2024 han sacado a la calle a miles de personas en todo el mundo. Fuegos artificiales, música, baile y fiesta protagonizan esta noche mágica.
El cierre de cada año es un momento que nos invita a reflexión, al igual que es una invitación para contemplar nuestras expectativas y esperanzas para el año venidero. Al hacer este ejercicio respecto al 2023, y posteriormente el 2024, podemos ver que ambos años serán recordados como épocas de mucha actividad.
En el aspecto geopolítico, el 2023 será recordado, en parte, como un año de conflictos y guerras. A nivel internacional, la invasión de Rusia contra Ucrania continúa en pleno apogeo, y se desató un conflicto armado entre Hamás e Israel que ha sido verdaderamente sorprendente. Asimismo, vemos como aumentan las tensiones entre Venezuela y Guyana, y la siempre volátil región del Golfo Pérsico.
En el ámbito local, hemos presenciado el aumento de tensiones entre nuestro país y la vecina nación de Haití, particularmente relacionados a la construcción de un canal en franca violación a la ley internacional, por este último país, entre otros aspectos que han causado preocupación. Igualmente, participamos como ente de balance en disputas regionales, como la que se está viviendo en Guatemala, asumiendo un rol de líder regional.
En cuanto a la economía, podemos decir que el año 2023 superó muchas expectativas de economistas que creían que íbamos a presenciar una marcada desaceleración, y quizás una recesión. En vez, hemos visto que las tasas de interés han subido, llegando a una cifra relativamente alta, y ya se están transmitiendo mensajes de reducción de éstas de cara al 2024, sin que se haya producido una recesión. Buenas noticias. En la política, que puede servir de transición entre 2023 y 2024, nuestro país ha vivido un proceso preeleccionario en este año en el cual se ha visto un acercamiento entre los partidos opositores de cara a las elecciones del 2024.
Será interesante medir los efectos de estas alianzas en las elecciones municipales de febrero 2024, que podrán marcar una pauta para las presidenciales y congresuales de mayo. Igualmente, se perfila que será un voto muy cerrado entre si habrá segunda vuelta presidencial o no (y es posible cualquier resultado en una segunda vuelta…).
Otros países también han sido marcados por acontecimientos políticos en 2023, como Argentina, que ha tenido quizás el giro más inesperado y potencialmente impactante en América Latina durante este pasado año. Para el 2024, nuestro mayor socio comercial, Estados Unidos, se avoca a una reñida y difícil elección presidencial y congresual, que podrá marcar un importante cambio en el rumbo de su política nacional, y respecto a América Latina.
Retornando a la perspectiva macroeconómica, se espera que el año 2024 será de reafianzamiento; quizás el crecimiento productivo no sea el más alto, pero continuaremos en una senda de recuperación. Igualmente, esperamos que el próximo año sirva de recomposición y pacificación del ambiente internacional que ha sido tan caldeado.
En fin, tanto mirando hacia atrás como hacia delante, vemos muchos desafíos, pero también muchas razones de sentirnos esperanzados. Le podemos decir adiós al 2023 y esperamos darle una cálida bienvenida al 2024, un año lleno de oportunidades y nuevos comienzos.