La demolición de Trump Plaza coincidirá con el inicio del Juicio contra Donald

Coincidencia, azar o presagio de lo que le espera a Donald Trump, sólo Dios lo sabe.

Una de las más emblemáticas torres del expresidente de los Estados Unidos será demolida el próximo 17 de febrero. El edificio, ubicado en Atlantic City, fue un importante casino y hotel en el que el magnate llevó a cabo diferentes eventos, entre ellos, encuentros de boxeo.

Compilado por José García

Luego de haber perdido las elecciones contra el nuevo presidente de los Estados Unidos, Joe BidenDonald Trump salió de la Casa Blanca esta semana rumbo a Mar-a-Lago, donde se espera que el magnate retome su vida como empresario. Sin embargo, para muchos ya no será igual que antes de que llegara al poder.

Entre las noticias que se conocen del expresidente estadounidense, se supo que el próximo 17 de febrero se derrumbará una de sus torres más emblemáticas, el Trump Plaza, ubicado en la costa de Atlantic City en Nueva Jersey, donde además quedarán grandes recuerdos para los ciudadanos de ese país.

Este lugar fue abierto al público en 1984 y se convirtió en un ícono de Estados Unidos, tanto así que hasta fue inspiración de la película El casino, dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Robert De Niro. El filme fue inspirado en una historia real del apostador japonés Akio Kashiwagique, quien perdió 10 millones de dólares en un juego de bacará.

Pero también es un lugar que será recordado por grandes peleas de boxeo, cuando era el deporte cumbre de ese país y era seguido en todo el mundo. Incluso, hay registros que evidencian a un joven Donald Trump junto a figuras como Mike Tyson y Don King, entre otros que asistieron a los eventos que organizaba el magnate en su casino y hotel.

Otra razón por la que se le recordará, será porque la fecha de su demolición coincidirá con el histórico juicio político que se efectuará en contra del fundador del emblemático edificio.

El juicio político contra el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzará la semana del 8 de febrero, como lo adelantó el líder de la mayoría del Senado, el demócrata Chuck Schumer.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, “me informó que los cargos van a ser enviados al Senado el lunes”, dijo en un debate en el hemiciclo Schumer, que desestimó críticas de republicanos que afirman que Trump no puede ser sometido a un juicio político ya que no está en el poder.

Los argumentos de apertura del juicio político contra Donald Trump serán por el cargo de incitación a la insurrección, derivado del motín en el Capitolio.

El cargo se deriva del discurso incendiario de Trump a sus partidarios antes de que irrumpieran en el Capitolio el 6 de enero en un incidente que retrasó la certificación formal del Congreso de la victoria electoral del ahora mandatario Joe Biden y dejó cinco muertos, incluido un oficial de policía.

Este es el segundo proceso contra el exmandatario republicano, que esta vez está acusado de incitar a sus simpatizantes para que tomaran la sede del Congreso federal.

Schumer anunció que según el calendario, la Cámara de Representantes entregará el artículo de juicio político contra Trump el lunes, y los procedimientos iniciales arrancarán el martes, pero los argumentos de apertura serán postergados hasta febrero, precisamente los días en que se demolerá la icónica plaza.

“Todos queremos dejar atrás este capítulo terrible en la historia de nuestra nación”, dijo Schumer con respecto a la letal invasión del Capitolio.

El lugar había cerrado desde 2014, luego de 30 años de funcionamiento. Desde entonces, había caído en un deterioro evidente y por eso la decisión estaba más que tomada. Inicialmente se había programado su demolición para enero, pero esta fue pospuesta por desacuerdos entre sus dueños y funcionarios de la ciudad. Trump había cortado la relación con el complejo desde 2009.

Una de las curiosidades de este evento que se dará el próximo 17 de febrero será que las personas podrán alquilar habitaciones cercanas al edificio para ver la demolición. Igualmente, los funcionarios de Atlantic City pensaron en algún momento subastar la oportunidad de presionar el botón para detonar los edificios. El alcalde Marty Small consideró que debería ser una persona “anti-Trump” que pagara hasta 1 millón de dólares por tener el honor.

Algunos de los momentos icónicos de Atlantic City sucedieron allí, pero al salir, Donald Trump se burló abiertamente de la ciudad, diciendo que “ganó mucho dinero y luego salió”. Tras la afirmación del exmandatario hace unas semanas, alegó que buscaba recaudar este dinero para la caridad.

Las iniciativas de ir a ver personalmente la demolición para recaudar dinero fueron descartadas por su dueño, Carl Icahn, quien aseguró que prefiere evitar que personas puedan resultar heridas y le preocupan las medidas de seguridad. Se decidió entonces que ninguna persona fuera de la obra podrá acercarse a la demolición.

Aun así, las personas interesadas en ver el momento podrán acceder a unos puestos exclusivos en unas suites del hotel Hard Rock y Ocean, desde donde podrán ver el momento de la demolición. Según han informado medios locales, solo hay diez plazas para reservar.

El casino contaba con 60.000 pies cuadrados y el hotel con 614 habitaciones, y desde hace varios años ya se estaba viniendo abajo. Coincidencia, azar o presagio de lo que le espera a Donald Trump, sólo Dios lo sabe.

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