En el Día Nacional de la Juventud, una reflexión

Por José García

Hoy 31 de enero se celebra el día nacional de la juventud. En virtud de la Ley No.20-93 el día 31 de enero de cada año, la nación dominicana festeja el Día Nacional de la Juventud. La fiesta coincide con el natalicio de San Juan Bosco(1815-1888), un sacerdote piamontés que dedicó su vida al cuidado y la valoración de la juventud, logrando expandir por todo el mundo la congregación salesiana, cuya principal función es precisamente darle seguimiento a las ideas de su fundador.

Por José García

Como principal gestor de las políticas que desde el estado promueve el desarrollo de la juventud dominicana, esta importante fecha encuentra el Ministerio de la Juventud enfrentando el gran reto de articular cambios en lo que ha sido durante todas las gestiones pasadas, un ministerio de nóminas y premios.

La ministra de la juventud Luz del Alba Jiménez Ramírez, como responsable principal, así como el viceministro Endry Andrés González, desde su posición de encargado de políticas públicas tienen la obligación de, en sintonía con la oferta de cambios que el actual gobierno presidido por el Lic. Luis Abinader ha prometido al país, cambiar la débil imagen que presenta esta dependencia estatal.

Según datos estadísticos, el segmento poblacional integrado por los jóvenes, representa el 62% de nuestra población. No es posible que el gobierno dominicano ignore esta cifra, o que pase por alto tan particular detalle. Se impone una atención especial en este tiempo de pandemia con la juventud. Se hace más que necesario la siembra de esperanza y fe en el futuro, entre quienes corren el riesgo de, producto de las secuelas post pandemia, convertirse en parte de una generación perdida.

Dejemos de lado la gastadera de recursos en premios suntuosos, concentrémonos en verdaderos transmisores de desarrollo y soluciones. No imitemos las gestiones pasadas que se pasaban los cuatro años entre saluditos y posteos, saquémonos de la cabeza que somos entes electoreros, ahora no es tiempo de eso, es tiempo de trabajar por y para la patria. Pongámonos el traje del trabajo que necesita la juventud dominicana. Claro, esto lo digo porque pienso que mis amigos del Ministerio de la Juventud no quieren ser más de lo mismo. Si me equivoco, pasen la página, queridos amigos.