La pandemia silenciosa en República Dominicana: el impacto de la crisis del covid-19 en la salud mental

América Latina experimenta una crisis de salud mental en medio de la pandemia del coronavirus, según la Organización de Panamericana de la Salud. El teletrabajo, el necesario distanciamiento social y el confinamiento han elevado los casos de ansiedad, depresión y hasta suicidios en algunos países.

Por Jessica Hasbun

Por Jessica Hasbun

La sensación de desesperanza, incertidumbre y desencanto por la vida han sido algunos de los síntomas de la pandemia silenciosa, como califican algunos expertos el impacto que ha tenido la crisis del covid-19 en la salud mental.

“Solo de pensarlo le aguan los ojos”, dice una madre dominicana, de 29 años, a quien llamaremos Luisa porque nos ha pedido proteger su identidad. Nos reveló que tocó fondo y, en un momento de desesperación, vio la muerte como la única salida a sus problemas.

A casi un año desde que se detectó el primer caso de covid-19 en República Dominicana, Luisa tiene un recuerdo fresco de cómo ha vivido estos meses. “No es fácil [para] uno [estar] encerrado en cuatro paredes pensando. Muchas cosas feas que le llegan a la mente”, describió.

Esos pensamientos recurrentes hacen que se pierda la capacidad de manejar los impulsos, según la psiquiatra Carmen Ramírez. Sin embargo, existen técnicas para manejar esos impulsos negativos y dolorosos y, así, enfocar la energía en algo positivo que nos impulse a seguir adelante. Ramírez recomienda hablar de forma abierta con seres queridos cercanos, escribir y plasmar esos sentimientos negativos.

«La gente puede conversar desde el bienestar y también desde el malestar. Escribir es una buena opción, contar lo que me pasa, no una carta suicida de despedida, sino contar lo que me pasa como si fuera en un diario. Eso va a mejorar un poco las emociones. Hacer cosas que nos gustan, por ejemplo: leer, escuchar música, ponernos en contacto con el sol, hacer respiraciones profundas», sugiere la psiquiatra.

Según la Organización Panamericana de la Salud, el continente americano experimenta «una crisis de salud mental» durante la pandemia de coronavirus.

El teletrabajo, el necesario distanciamiento físico y el confinamiento han elevado los casos de ansiedad, depresión y hasta la cifra de suicidios en algunos países.

Cuatro de cada 10 dominicanos sufren ataques de ansiedad producto de la pandemia

En República Dominicana, una investigación desarrollada por el Laboratorio Emociones, Salud y Ciberpsicología de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra encontró que cuatro de cada 10 dominicanos sufren ataques de ansiedad producto de la pandemia. El 76% de esos pacientes nunca había experimentado este tipo de crisis.

El comunicador Octavio Cabrera, de 56 años, se levantaba religiosamente cada mañana para presentar su programa Hablando de todo, en Santo Domingo. Sin embargo, con la llegada en marzo de la pandemia, se vio obligado a tomar una pausa.

«Los primeros 15 días, todo en mi vida transcurría normal cuando comienzo a ver a la encerrona. Mi mamá, en El Seibo; mis hermanos, uno en Santiago, cuando veo que ya no puedo salir comienzo a notar que no duermo», relató Cabrera.

Ante un futuro incierto, dice que comenzó a sufrir ataques de ansiedad. Asegura que inmediatamente buscó ayuda profesional.

«Cuando no vemos el final, cuando no vemos hasta dónde tengo que esforzarme, es un predictor de un mal manejo de las crisis. El problema de no tener esta crisis una fecha de vencimiento nos ha hecho alargar y nos ha hecho aumentar la probabilidad de que desarrollemos un problema de ansiedad», explica la psiquiatra Carmen Ramírez.

La Organización Mundial de la Salud estima que cerca de 1.000 millones de personas viven con un trastorno mental.

El Instituto de Salud Mental y Telepsicología estimó que la salud mental de 300.000 familias dominicanas está en peligro por la pandemia.

En el caso de Cabrera, la crisis sanitaria le destapó la ansiedad.

«Parece que yo tenía un trauma hace mucho tiempo y la encerrona de los primeros me destapó ese problema de ansiedad», afirma el comunicador.

‘Tengo fe en Dios que pronto pasará’

Mientras tanto, Luisa no pierde la fe por superar esta situación.

«Tengo fe en Dios que pronto pasará, poner mi mente a trabajar [y] esos pensamientos se me van. Yo sé que no es normal uno pensar eso. Tal vez, seguro necesito ayuda, pero es toda esta situación que me ha arrastrado a eso» agrega.

Una de las grandes virtudes de los seres humanos, según la Dra. Ramírez, es la capacidad de adaptación en momentos de crisis.

«En salud mental se llama resiliencia. Por mala que haya sido la experiencia, por más cosas que hemos perdido, que [de] esto puede crecer algo bueno, de esto podemos salir personas más fortificadas y mejores», asegura la especialista.

Días después de nuestra entrevista, Luisa nos informó que buscó ayuda profesional y, actualmente, está bajo tratamiento con el apoyo de un psiquiatra.

Según los expertos, uno de los mayores problemas que enfrentaremos en 2021 será el de la salud mental.

Si tú o algún ser querido están pasando por un mal momento, no dudes en buscar ayuda. Por favor visita CNNe.com/ayuda.

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