Connect with us
Anunciate en esta Pagina

EL PAIS

Mercedes Toribio prisionera entre escalones y pobreza

Published

on

Encorvada, de caminar lento e inestable, con la mirada triste  siempre al suelo, por un padecimiento que por años ha llevado a cuesta, y con sus palabras y voz  tenues, que más bien parecen lamentos, Mercedes Toribio, pide una ayuda a cualquier institución del Gobierno o la sociedad civil que quieren en sus últimos años hacer su vida más llevadera.

Mientras barre el frente de su casa, Toribio de 86 años de edad, nos habla de sus vicisitudes, anhelos, esperanzas,  sueños y pesadillas. Solo ha vivido para sufrir ya que la pobreza es una forma de vida de la cual no es fácil salir, cuando se es una persona sin preparación y sobre todo se vive en una comunidad olvidada y donde no se recibe ningún tipo de ayuda estatal.

Mercedes Toribio, mientras señala al cielo y con sus palabras de voz triste y tenue, que más bien parecen lamentos habla de lo que es vivir gracias a la fe que tiene en Dios y que las cosas algún día cambiaran, aunque sea cuando muera./Foto Jorge González

Su pareja y padre de sus hijos murió hace mucho tiempo. De sus hijos aún más pobres que ella, hay uno que vende guineo en la calle que es quien le ayuda en todo, pero lamentablemente es poco lo que puede hacer. Tiene varias recetas guardadas porque hace meses que fue al médico y no ha podido comprarlas.

“Me gustaría que alguna institución del Gobierno o simplemente quienquiera me ayude con lo que sea. Mi vida no ha sido fácil principalmente desde cuando murió mi esposo hace años. Aquí solo hay miseria, esperanza y fe. Mis hijos son tan pobres como yo y casi nunca pueden ayudarme”,  dijo Toribio.

Mercedes Toribio dice padecer varias enfermedades y aunque tiene la tarjeta de Senasa contributivo nunca puede conseguir ni comprar los medicamentos.

Para llegar a su humilde vivienda ubicada a la mitad, en lo alto del callejón vertical (escalones) Armando, de la calle Héctor J. Díaz, del sector La Zurza la empobrecida localidad capitaleña a orillas del río Isabela, hay que subir unos 54 peldaños incómodos, húmedos, mal olientes, y muy inclinados.

En el interior de la vivienda un alboroto de trastos inservibles, ropas viejas, sucias y húmedas en una pequeña casa de madera y cinc que parece no tener espacio para ningún rayo de esperanza.

En las paredes, cuelgan imágenes religiosas colgadas, junto a un Cristo crucificado, siendo uno de los testigos de su deplorable forma de vida.

Por su apariencia todo indica que en este lugar no hay ninguna área de confort, la cama que más bien parece una tumba vacía está llena de ropas húmedas. Los olores y colores opacos de la pobreza extrema se magnifican con los rayos del Sol que sin permiso violan la privacidad de la paupérrima morada.


Articulos Recientes

EL MUNDO11 horas ago

Tragedia en Texas por avioneta estrellada en carretera deja un muerto; conductores intentaron ayudar

EL CORREO. Un avión privado con seis personas en su interior se estrelló en la autopista de Laredo, Texas, y...

DEPORTES11 horas ago

La multitud rinde homenaje a los Knicks en Nueva York

EL CORREO. Los Nicks son los campeones de la NBA y no hay duda de que la hazaña, que no veían...

NOTICIAS11 horas ago

Los padres hispanos trabajan más, pero ganan $13,000 menos al año que el promedio nacional

EL CORREO .Los padres hispanos trabajan más horas que nunca para sostener a sus familias y aun así no es suficiente...

Arte y Gente11 horas ago

Anne Hathaway confirma que está embarazada a los 43 años

EL CORREO. Aparentemente, a Anne Hathaway le tocará hacer una pausa obligatoria después de arduos meses de intenso trabajo en Hollywood,...

EL PAIS15 horas ago

“¡Vacaciones con humo! Incendio en hotel de Bayahíbe obliga a evacuar turistas entre sol, arena… y alarma”

Un incendio registrado la tarde de este viernes afectó parte de las instalaciones del hotel Viva Dominicus Beach by Wyndham,...

EN SALUD17 horas ago

Salud Pública reporta 12 muertes neonatales y 14 infantiles en la semana epidemiológica 22

Santo Domingo, República Dominicana. El Ministerio de Salud Pública informó el registro de 12 muertes neonatales y 14 muertes infantiles...

Política17 horas ago

¡Luz verde al plan fiscal! Abinader promulga la Ley 30-26 para fortalecer la estabilidad económica del país

Santo Domingo, República Dominicana. El presidente Luis Abinader promulgó la noche de este jueves la Ley 30-26, una normativa orientada...

DEPORTES17 horas ago

¡México no perdona! Vence a Corea del Sur y se convierte en el primer clasificado a los dieciseisavos del Mundial 2026

Estados Unidos. La selección de México dio un golpe de autoridad en la Copa Mundial de Norteamérica 2026 al derrotar...

Home17 horas ago

¡El regreso del “plata olímpico”! Luguelín Santos vuelve a las pistas con la mira en Santo Domingo 2026 y Los Ángeles 2028

Santo Domingo, República Dominicana. El doble medallista olímpico dominicano Luguelín Santos ha vuelto oficialmente a la competencia tras cumplir una...

DEPORTES17 horas ago

¡Soto en modo MVP! Dos jonrones y una jugada defensiva espectacular guían victoria de los Mets sobre los Filis

Estados Unidos. El dominicano Juan Soto volvió a robarse el show en las Grandes Ligas al conectar dos jonrones solitarios...

Facebook

Encorvada, de caminar lento e inestable, con la mirada triste  siempre al suelo, por un padecimiento que por años ha llevado a cuesta, y con sus palabras y voz  tenues, que más bien parecen lamentos, Mercedes Toribio, pide una ayuda a cualquier institución del Gobierno o la sociedad civil que quieren en sus últimos años hacer su vida más llevadera.

Mientras barre el frente de su casa, Toribio de 86 años de edad, nos habla de sus vicisitudes, anhelos, esperanzas,  sueños y pesadillas. Solo ha vivido para sufrir ya que la pobreza es una forma de vida de la cual no es fácil salir, cuando se es una persona sin preparación y sobre todo se vive en una comunidad olvidada y donde no se recibe ningún tipo de ayuda estatal.

Mercedes Toribio, mientras señala al cielo y con sus palabras de voz triste y tenue, que más bien parecen lamentos habla de lo que es vivir gracias a la fe que tiene en Dios y que las cosas algún día cambiaran, aunque sea cuando muera./Foto Jorge González

Su pareja y padre de sus hijos murió hace mucho tiempo. De sus hijos aún más pobres que ella, hay uno que vende guineo en la calle que es quien le ayuda en todo, pero lamentablemente es poco lo que puede hacer. Tiene varias recetas guardadas porque hace meses que fue al médico y no ha podido comprarlas.

“Me gustaría que alguna institución del Gobierno o simplemente quienquiera me ayude con lo que sea. Mi vida no ha sido fácil principalmente desde cuando murió mi esposo hace años. Aquí solo hay miseria, esperanza y fe. Mis hijos son tan pobres como yo y casi nunca pueden ayudarme”,  dijo Toribio.

Mercedes Toribio dice padecer varias enfermedades y aunque tiene la tarjeta de Senasa contributivo nunca puede conseguir ni comprar los medicamentos.

Para llegar a su humilde vivienda ubicada a la mitad, en lo alto del callejón vertical (escalones) Armando, de la calle Héctor J. Díaz, del sector La Zurza la empobrecida localidad capitaleña a orillas del río Isabela, hay que subir unos 54 peldaños incómodos, húmedos, mal olientes, y muy inclinados.

En el interior de la vivienda un alboroto de trastos inservibles, ropas viejas, sucias y húmedas en una pequeña casa de madera y cinc que parece no tener espacio para ningún rayo de esperanza.

En las paredes, cuelgan imágenes religiosas colgadas, junto a un Cristo crucificado, siendo uno de los testigos de su deplorable forma de vida.

Por su apariencia todo indica que en este lugar no hay ninguna área de confort, la cama que más bien parece una tumba vacía está llena de ropas húmedas. Los olores y colores opacos de la pobreza extrema se magnifican con los rayos del Sol que sin permiso violan la privacidad de la paupérrima morada.

Exit mobile version