Desembolsan nuevos recursos para clases de inglés gratis en NYC pero inmigrantes urgen más

Bolívar Yungaizaca llegó a la Gran Manzana hace más de 10 años, desde su natal Ecuador, y con un poco de pena confiesa que no sabe hablar inglés.

El inmigrante, quien ha dedicado la mayor parte de su tiempo en Nueva York a trabajar en la industria de la construcción, asegura que hizo varios intentos para poder inscribirse a algún programa de inglés, pero la mayoría estaban fuera del alcance de su bolsillo y las clases gratis en muchas organizaciones y bibliotecas de la Ciudad tienen listas de espera interminables.

Ese es uno de los muros con los que inmigrantes que llevan años en Nueva York, al igual que los recién llegados, que se cuentan en más de 15,000, se encuentran actualmente, pues el número de cupos y clases gratis disponibles, son inferiores a los potenciales estudiantes.

“Me costó mucho poder empezar aquí. No solo es cuestión de poder sacar el tiempo sino también encontrar clases gratis, porque en los sitios privados, un curso de nivel 1 vale como $600 y yo no tengo ese dinero”, comenta el ecuatoriano, quien es uno de los estudiantes que actualmente toma clases gratis en la sede de Jackson Heights de la organización Make the Road NY. “Si no fuera por estas clases seguiría sintiéndome atrasado y aunque entiendo algo, aprender aquí gramática y practicar me ha mejorado el inglés“.

Y en medio de los malabares que organizaciones comunitarias y grupos educativos hacen a diario para poder suplir con las necesidades de los inmigrantes de aprender inglés, lo que les ayuda abrir las puertas del llamado “sueño americano”, Make the Road NY recibió este lunes una buena noticia que impulsará sus programas de alfabetización y clases de ciudadanía.

La congresista de Queens, Grace Meng, logró que el gobierno federal desembolsará $400,000 dólares para que la organización de Queens, que cada año ofrece clases a unos 1,500 estudiantes, pueda potenciar ese número y hacer que quienes llevan meses en las listas de espera puedan sentarse en el salón de clases y soltar la lengua en inglés.

La legisladora federal hizo entrega del jugoso cheque a la organización, en medio de una concurrida clase, donde aprovechó para hacer un llamado no solo a Washington sino también a Albany y al gobierno municipal para que se metan la mano al bolsillo y financien más programas de enseñanza del inglés.

“Estas clases son vitales para ayudar a mejorar la calidad de vida de nuestras familias en Queens, uno de los condados que más ha sufrido necesidades y el impacto de la pandemia del COVID, y deberíamos destinar muchísimos más recursos en todos los niveles del gobierno”, aseguró la política.

“Las clases de inglés son una manera de hacerle las cosas más fáciles a los inmigrantes que llegan a Nueva York. Todos merecen tener una probada del sueño americano y aprender inglés facilita a trabajadores, madres y padres de familia que a veces no cuentan con el tiempo ni el dinero para tomar clases”, agregó Meng.

Theo Oshiro, codirector de Make the Road NY, agradeció el impulso que los nuevos recursos darán a las clases para que más estudiantes de las listas de espera puedan empezar su proceso de aprendizaje de inglés, y destacó que el idioma es la llave que hace que los inmigrantes abran nuevas puertas.

“Aprender inglés permite que nuestra gente pueda conseguir mejores trabajos, ayudar a sus hijos con las tareas de la escuela y también poder defender mejor sus derechos, bien sea con un casero o un empleador”, comentó el activista. “Con estos recursos podemos asegurarnos de que más personas puedan lograr sus objetivos; el 80% de nuestros estudiantes logra el nivel avanzado”.

Sonia Díaz, quien tiene 35 años viviendo en la Gran Manzana, aseguró que gracias a las clases de inglés gratuitas de Make the Road, ahora puede comunicarse mejor con sus nietos y materializar muchos de sus sueños.

“No ha sido fácil, pero con la paciencia de los profesores, que tienen que tenernos mucha paciencia, hoy puedo tener una conversación y eso no tiene precio”, dijo la abuela latina.

Rebecca Telzac, directora de servicios de educación y salud de Make the Road NY, mencionó que los nuevos recursos servirán para educar a unos 400 nuevos estudiantes en clases de inglés, ciudadanía y alfabetización digital, además de poderlos ayudar a conectar con servicios como seguro médico y abogados, pero insistió en que urge que haya más fondos.

“La verdad es que se necesita mucho más para poder asegurar que tengamos suficientes cupos y maestros para todos, más ahora que están llegando los buses con nuevos inmigrantes, a quienes hemos contactado para mostrarles las opciones pero debemos asegurar que todos tengan acceso a las clases de inglés”, dijo Telzac.

Y en medio del llamado a que la Ciudad también destine más dineros para que nadie se quede sin tener la opción de aprender inglés, la presidenta del Concejo Municipal, Adrianne Adams, destacó que ese organismo logró asegurar un total de $21.2 millones del presupuesto para programas de alfabetización de adultos.

“Durante años, los programas de alfabetización de adultos han sido un recurso fundamental para los inmigrantes que han llamado hogar a la ciudad de Nueva York y una prioridad importante del Concejo”, aseguró la líder política. “El Concejo se enorgullece de haber obtenido en colaboración $17,2 millones en fondos para la alfabetización de adultos en el presupuesto de la ciudad y aportó $4 millones a través de nuestras propias iniciativas del Concejo para programas de alfabetización de adultos”.

La jefe del Concejo Municipal agregó que los recursos que fueron aprobados, ayudarán a diversas comunidades en toda la ciudad, incluidos los inmigrantes recién llegados que han venido a Nueva York en busca de asilo y una vida mejor.

María Hernández, una de las venezolanas que ha llegado a la Gran Manzana en los últimos meses en los autobuses que han sido enviados desde Texas, manifestó que aunque está sumamente agradecida con la manera como la Ciudad de Nueva York la ha apoyado, ubicándola en un albergue y ayudándola a conectarse con recursos legales, todavía no ha podido empezar sus lecciones de inglés.

“He marcado a varios lugares cerquita de donde me estoy quedando pero me dicen que hay mucha gente en espera y que las próximas clases serían hasta el próximo año en enero o febrero. No quiero sonar a que pido mucho, pero me gustaría que la Ciudad creara alguna manera de tener clases en línea inmediatamente para ayudarnos a aprender rápido y poder integrarnos mejor a esta cultura”, dijo la madre de familia.

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