Enfermeras de Nueva York en huelga reciben algunas muestras de respaldo

En vista de que no llegaron hasta el fin de semana a un nuevo acuerdo laboral, el gremio de enfermería de dos hospitales privados de Nueva York cumplió su amenaza este lunes de irse a huelga.

Desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la noche, profesionales de este sector de la salud que se desempeñan en los hospitales Mount Sinai y en el Montefiore organizaron piquetes para hacer escuchar sus demandas. Varios funcionarios electos como la fiscal Letitia James, el defensor del Pueblo Jumaane Williams, se hicieron presentes en las afueras de las casas asistenciales para expresar su apoyo a estas trabajadoras esenciales.

Se calcula que más de 7,000 enfermeras se encuentran al momento sin contrato porque el anterior expiró el 31 de diciembre pasado. El sector está presionando para que los hospitales mejoren los salarios de acuerdo con la inflación, mantengan la cobertura del seguro médico y aumenten la contratación de más profesionales de asistencia médica.

Se estima que 3,500 profesionales de esta área que laboran en el Montefiore y otras 3,600 del Mount Sinai participan en la huelga.

Incluso la propia gobernadora del estado, Kathy Hochul, el domingo habló por teléfono con representantes del sindicato, la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York (NYSNA), y de los centros hospitalarios.
En un comunicado, Hochul indicó: “Nadie se arriesga más para cuidar a los neoyorquinos que nuestras enfermeras, por lo que mi equipo ha estado presionando para lograr un acuerdo laboral justo para estas profesionales dedicadas y para garantizar que tengan condiciones de trabajo seguras”.

Agregó que desde hace semanas, “hemos estado trabajando incansablemente con nuestros socios en la ciudad de Nueva York para acordar negociaciones entre las enfermeras y los hospitales afectados y nuestros esfuerzos han logrado un progreso significativo. Se han evitado huelgas en New York Presbyterian, Richmond University Medical Center, Maimonides Medical Center y Flushing Hospital Medical Center”.

“Sin embargo, quedan asuntos pendientes en Montefiore y Mount Sinai y ahora solicito un arbitraje vinculante para que todas las partes puedan llegar rápidamente a una resolución. El Departamento de Salud del Estado de Nueva York continuará haciendo cumplir los requisitos de personal según la ley en estos hospitales para mantener la prestación de servicios esenciales de atención médica a la comunidad y proteger la salud y la seguridad de los pacientes. Asimismo, el Departamento de Salud continuará asegurándose de que todos los proveedores cumplan con los requisitos de la ley”, insistió.

Como se trata de hospitales privados, el estado de Nueva York no puede tener un papel decisivo en estas negociaciones, pero sí tiene la autoridad de sancionar a los hospitales que no cumplan con los requisitos de personal reglamentados por Nueva York.

En esa misma línea se pronunció el alcalde Eric Adams: “Las enfermeras se encuentran en la primera línea de nuestro sistema de atención médica, y todos fuimos testigos de sus acciones heroicas durante el pico de la pandemia de COVID-19”.

Respecto a las implicaciones que la huelga pudiera tener en la atención a los pacientes, Adams dijo que los equipos de la ciudad están en comunicación regular con la Asociación de Hospitales de Nueva York, los sistemas hospitalarios de los cinco condados y con los demás socios en el estado para garantizar que los neoyorquinos continúen recibiendo atención.

No obstante, Adams alentó a todos los neoyorquinos a que llamen al 911 solo para emergencias y estén preparados para buscar un centro alternativo en caso de que su hospital se vea afectado por la huelga.

En declaraciones a una radio local, el alcalde insistió: “Es crucial que les demos un contrato justo. Animo a todos a permanecer en la mesa para llegar a un acuerdo”.

También los presidentes de los condados de Manhattan y El Bronx expresaron de manera unánime su respaldo a las enfermeras.

“Estos héroes (de la salud) merecen un contrato que los compense de manera justa por su compromiso y experiencia y garantice condiciones de trabajo seguras. Nuestro compromiso es con la comunidad y la seguridad de los pacientes que reciben atención en estos hospitales. Mejorar la proporción de personal de enfermería por paciente proporciona mejores resultados para los enfermos. Cuando ambas partes se sincronicen con esta máxima prioridad, el contrato negociado será beneficioso para todas las partes interesadas, ya que garantizará las mejores métricas de calidad para los hospitales y el bienestar de los pacientes y el personal de enfermería esencial”, dijeron Mark Levine y Vanessa Gibson.

En una nota de prensa, la madrugada de hoy, el hospital Montefiore expuso: “A pesar de la oferta de un aumento salarial compuesto del 19.1%, la misma oferta acordada en las instituciones pares más ricas, y el compromiso de crear más de 170 nuevos puestos de enfermería, y a pesar de un llamado de arbitraje de la gobernadora Hochul, el liderazgo de NYSNA ha decidido alejarse de las cabeceras de sus pacientes. Seguimos comprometidos con una atención compasiva y sin interrupciones. Este es un día triste para la ciudad de Nueva York”.