EL MUNDO
Noche de terror en Nigeria: ataque armado deja más de 50 muertos en comunidades de Kwara

en las comunidades de Woro y Nuku, ubicadas en el estado de Kwara, en el centro-oeste de Nigeria, según confirmaron líderes comunitarios locales. Hasta el momento, la Policía nigeriana no ha ofrecido una cifra oficial definitiva de víctimas.
Ataque a sangre y fuego
De acuerdo con Khaleed Abba, líder comunitario de Woro, los atacantes ingresaron a la localidad alrededor de las siete de la noche, abriendo fuego de manera indiscriminada contra los residentes y saqueando viviendas y establecimientos comerciales.
“En Woro hemos recuperado 40 cadáveres y al menos 10 personas también murieron en Nuku. Muchas personas siguen desaparecidas”, declaró Abba.
Comunidades desplazadas por el miedo
El ataque provocó un desplazamiento masivo de familias, que huyeron de ambas comunidades ante el temor de nuevos episodios de violencia. La población permanece en estado de alerta, mientras crece la incertidumbre sobre la seguridad en la zona.
Sospechas de grupos extremistas
Aunque las autoridades aún no han confirmado el móvil del ataque, residentes locales sospechan que los agresores podrían estar vinculados a grupos yihadistas. Testigos relataron que los atacantes se movilizaban en motocicletas y gritaban consignas asociadas al extremismo religioso durante la incursión armada.
Respuesta policial y militar
El portavoz de la Policía estatal, Adetoun Ejiire-Adeyemi, confirmó que las comunidades de Woro y Nuku fueron atacadas durante la noche del martes, dejando múltiples muertos y heridos. Indicó que las autoridades continúan recopilando información para establecer un balance oficial.
Las fuerzas de seguridad han sido desplegadas en la zona para restablecer el orden y avanzar con las investigaciones correspondientes.
Crisis de seguridad persistente en Nigeria
Nigeria enfrenta desde hace años una grave crisis de seguridad, especialmente en los estados del centro y noroeste del país, donde operan bandas armadas conocidas como “bandidos”, responsables de ataques, saqueos y secuestros masivos, algunas catalogadas como grupos terroristas.
Esta situación se agrava con la actividad de Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), activos principalmente en el noreste, así como otros grupos extremistas que mantienen operaciones en distintas regiones del país.
La masacre en Kwara vuelve a poner en evidencia la urgente necesidad de medidas efectivas para frenar la violencia y garantizar la seguridad de las comunidades nigerianas.