Cronica del presente ¡Hasta siempre, César! (I)

Por: Euclides Gutiérrez Félix

El lunes de la semana pasada, 01 de febrero del corriente, año 2021, se despidió de la vida a las 7:00 P.M., nuestro hermano mayor Mario César Augusto Gutiérrez, que había cumplido el 19 de enero 93 años de edad.

César era el mayor, y a él le seguían Mercedes Virginia, Marta Teresa, el autor de esta columna y luego José Gabriel Benjamín (Joselín), que se despidieron hace muchos años de la vida, después de ser una familia, intensa y cariñosamente unida como consecuencia de la educación de nuestros padres que formaron una familia, que era el reflejo de la inteligencia de nuestra madre, su sabiduría alimentada con su nivel cultural y la firmeza de su carácter.

Clemencia le daba órdenes a todos sus hijos y aunque no le daba órdenes a nuestro padre, le advirtió una vez lo siguiente: ¨Gutiérrez tu inteligencia es horizontal y se pierde de vista; pero la mía es tan profunda como es extensa la tuya¨.


César fue un personaje en términos de su conducta desde niño, muy independiente y amante del peligro. En el registro de nuestra memoria lo recuerdo en 1939, cuando apenas tenía 11 años de edad y vivíamos en el municipio de Sánchez en la Bahía de Samaná, que era uno de los tres puertos más importante del país. A ese pueblo, pintoresco, hermoso, llegaba el tren que transportaba los productos agrícolas del país hacia el exterior.

Veía a nuestro hermano mayor nadar y tirarse desde el muelle de Sánchez al mar, con una agilidad extraordinaria. Nuestro padre era en aquel entonces, Primer Teniente del Ejército Nacional, Comandante de Puerto y de Municipio, de esa población. Tiempo después el Teniente Gutiérrez Abreu fue trasladado a Moca, como oficial comandante de la provincia Espaillat; esa provincia era una de las tres provincias del Cibao Central, corazón agrícola de la nación dominicana.

César en Moca aprendió a montar caballos, y se hizo un adolescente popular en todos los sectores de la familia Mocana y realizó la hazaña un día de tirarse del Viaducto de Moca, donde hacia piruetas con otros compañeros para llamar la atención.


Nuestro padre fue trasladado después por instrucciones personales de Rafael Trujillo Molina, Presidente de la República, ascendido a Capitán de la Institución y nombrado Instructor Jefe del Ejercito y Comandante de las 25 compañías de armas auxiliares, que tenía su asiento en el Centro de Enseñanza Militar, construido en el lugar en el cual se levanta el Palacio Nacional, en la llamada ¨Colina de la Generala¨, porque allí había vivido la viuda de Juan Sánchez Ramírez, el héroe de la batalla de Palo Hincado. Vinimos a vivir a la ciudad capital en el barrio de San Juan Bosco, exactamente al lado de la casa donde vivían Papá Nelo Caamaño y Mamá Nela Medina; abuelos de Francisco Alberto Caamaño Deñó.

La calle Martín Puchi es la que baja de la antigua Pepillo Salcedo, del barrio de San Juan Bosco. En la esquina de la Pepillo Salcedo y Martín Puchi vivía el coronel Tomas Flores, con su familia de niños y adolescentes entre los cuales se distinguía Rafael Flores Mota, mejor conocido como ¨Felo Flores¨. Tomas Flores era un antiguo sargento puertorriqueño, hermano de uno de los más grandes compositores hispanoamericano de música romántica llamado Pedro Flores, quien venía a nuestro país acompañado a la casa de su hermano, de la segunda figura de los compositores románticos después de Agustín Lara, llamado Rafael Hernández. (Seguiremos).