LEONEL TIENE RAZÓN

EL PROBLEMA ES LA ENTRADA, NO LA SALIDA.

Por Lic. Leonardo Tavarez Valerio

(leonardo-tv@hotmail.com)

Leonel Fernández ha dado en la diana.
Ha recomendado prudencia al gobierno en la deportación de mujeres embarazadas haitianas.
Ese es un tema más que migratorio, debe dársele un tratamiento eminentemente diplomático, no debe hacerse populismo con ello, como quieren Los Vincho, para nosotros la familia más coherente con el tema haitiano, así como a través de su partido la FNP.

Sin embargo,no han analizado las consecuencias internacionales y de violaciones a los derechos humanos que puedeN recaer en nuestro país y a cuyo tema, de hecho le han sacado mucho provecho. Se recuerda que gracias a su manejo con el tema haitiano, le pidieron al presidente Fernández que les nombrara a José Ricardo Taveras como director general de Migración y de igual manera, Vinincito Castillo, en sus aspiraciones a senador el las elecciones del 2020, se hizo llamar El senador de la Patria, aluciendo a su supuesta defensa a la soberanía
Eso puede esperar, dejémosla que hagan su parto y salgan del post periodo o de riezgo y luego que sean expulsadas y sigamos entonces con la salida de los hombres.
Lo ideal ahora mismo es detener el ingreso de todos los haitianos y si se toman medidas que establezcan deportaciones de mujeres paridas, entonces nuestro gobierno ayudará inclusive a la planificación de ellas y se disminuirán considerablemente los embarazos para no ser enviadas a su país.

La situación que actualmente pone en riesgo a la República Dominicana, es la delincuencia y poder que tienen las bandas armadas que operan en el vecino país, no la supuesta invasión ni unificación de la que hablan algunos traficantes políticos para poder justificar las acciones, cosa que no es más que un sofisma ridículo e imposible y que en ninguno de los casos aplican a las mujeres embarazadas.

Cientos de Miles de dominicanas han partido en estatus ilegal en países extranjeros, y aunque también tienen leyes para regularlos, más estrictas que las nuestras, pero jamás han iniciado esta imprudente e inoportuna medida en su contra, lo cual si ocurriera, acabaríamos con el país que cumpliendo con su ley, ose enviarnos a esas compatriotas preñadas.
El problema no es la deportación, sino evitarles el ingreso a territorio dominicano y esa es la tarea que los gobiernos no han querido asumir, por el negocio que representa para cónsules, guardias, y policías de los dos países y de igual manera para bandas de tráfico de personas y ONGs que operan en Haití.

Solo un hombre como el expresidente Fernández, por su experiencia y conocimientos en términos diplomáticos e internacionales, se hubiese atrevido a emitir está apropiada opinión, sin temor a que le critiquen, le cuestionen o no compartan su criterio, pero lo hizo, a lo mejor, para enviarle un mensaje al presidente Luis Abinader de lo nefasta que podría ser esa medida en contra de la República Dominicana, mensaje que estamos seguros, dada su inteligencia y humildad que le caracteriza, será valorado por el primer mandatario de la nación.


PRUDENCIA, PRUDENCIA, PRUDENCIA.

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