Quien tiene la culpa?

Por Sue Grullón.

Los dominicanos observan impotente como los precios de los productos aumentan, como su salario se disminuye, como dejan de hacer cosas que antes hacían con normalidad y, una gran parte de ellos, no se da cuenta que sus ahorros se esfuman “en un abrir y cerrar de ojos”.

La situación es difícil, la ansiedad y la intranquilidad avanzan a pasos agigantados debido a que no se vislumbra una luz en el camino.

Pero, ¿Qué ha provocado que esto esté sucediendo? ¿Cuándo habrá una solución definitiva?

La respuesta a la segunda pregunta no existe, lamentablemente la situación que ha generado la pandemia del coronavirus nos ha dejado sin respuesta. Para entender mejor lo complicado que ha dejado la pandemia al mundo, basta con conocer, que tanto la comunidad internacional, como los académicos de mayor renombre en el mundo, debaten sin descanso acerca de cómo encontrar una salida rápida a este malestar que ha dejado al mundo “con las patas arriba”.

En cuanto a la primera pregunta, donde cuestionamos de donde surgen las cosas; la situación difícil que atraviesan los dominicanos, es importante soslayar que, nuestra situación se replica en casi todos los países de economía como la nuestra, donde diversas razones nos han traído hasta aquí.

Recordemos, que con el inicio de la pandemia el mundo se paralizó por meses, los noticiaros nos mostraban como las grandes ciudades perecían, prácticamente pueblos fantasmas; las empresas habían dejado de producir bienes y servicios, y los ciudadanos estaban prácticamente en estado de cautiverio. El mundo estaba paralizado. En uno de los momentos más difíciles, el petróleo llegó a cotizarse en negativo, específicamente en -37.00 dólares el barril. La ansiedad se adueñaba prácticamente de toda la humanidad.

Sumado a todo eso, el presidente de los Estados Unidos en ese momento, Donald Trump, inyectó a la economía estadounidense un paquete de estímulo económico de más de 2,2 billones de dólares, además de que la gestión del presidente actual, Joe Biden, aprobó otro estímulo económico de 1,9 billones de dólares. Durante la pandemia la encomia estadounidense recibió más de 4 billones de dólares.

La crisis generada por la pandemia es de consecuencias bíblicas, los efectos, en este momento no pueden predecirse, pero de algo si estamos seguros, y es, que el mundo tambalea ante un ambiente tan desalentador como este, donde los más de 4 billones que inyectó el gobierno norteamericano a la economía estadounidense salieron en busca de mercado y esto ha provocado una desestabilización de los precios, además, debemos recordar, que mientras se inyectaban recursos económicos, la producción mundial estaba prácticamente paralizada, debido a las restricciones que impusieron los gobiernos bajo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Ante una situación tan compleja como esta, los países necesitan aunar esfuerzos y deponer el interés político. De nada nos sirve jugar al fracaso, porque el fracaso nos afecta a todos.

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