TECNOLOGIA
Robot submarino revela cómo el deshielo de un gigantesco iceberg transforma los ecosistemas de la Antártida
EL CORREO. Un equipo de científicos del British Antarctic Survey (BAS) utilizó robots submarinos autónomos para estudiar el iceberg A-68a, uno de los mayores registrados en la Antártida, antes de su completa desintegración. La investigación permitió observar de cerca cómo el derretimiento de este coloso de hielo alteró las condiciones oceánicas y la distribución de nutrientes en la región.
El A-68a, que se desprendió de la barrera de hielo antártica en 2017 con una superficie cercana a los 5,800 kilómetros cuadrados, fue analizado mediante dos planeadores submarinos operados a distancia. Durante 17 días, los dispositivos recopilaron datos bajo el iceberg, proporcionando información inédita sobre los efectos de su colapso.
Los investigadores descubrieron que el deshielo modificó una capa de agua fría conocida como winter water, permitiendo que nutrientes esenciales como hierro y sílice ascendieran a la superficie. Este proceso estimuló el crecimiento de fitoplancton, base de la cadena alimentaria marina, favoreciendo especies como el krill, los peces, las ballenas y los pingüinos.
Los hallazgos también evidencian cómo el cambio climático está acelerando la ruptura de grandes icebergs y alterando los ecosistemas oceánicos. Según los científicos, comprender estos procesos es fundamental para anticipar el impacto del calentamiento global sobre la biodiversidad marina y la circulación oceánica.
La misión destaca además el papel creciente de la robótica submarina en la investigación científica, permitiendo explorar zonas extremas y recopilar datos que antes eran prácticamente imposibles de obtener.
