Biden sostiene que “una Autoridad Palestina revitalizada” debe gobernar Gaza y Cisjordania

El presidente de Estados Unidos rechaza un alto el fuego en un artículo en ‘The Washington Post’

Un alto el fuego en la guerra de Israel con Hamás “no es paz”, sostiene el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en un artículo publicado este sábado en The Washington Posten que defiende una solución de dos Estados en la que la franja de Gaza y Cisjordania estarían gobernadas por “una Autoridad Palestina revitalizada”.

“Mientras nos esforzamos por alcanzar la paz, Gaza y Cisjordania deben reunificarse bajo una única estructura de gobierno, en última instancia bajo una Autoridad Palestina revitalizada, mientras todos trabajamos por una solución de dos Estados. He insistido ante los dirigentes israelíes en que debe cesar la violencia extremista contra los palestinos de Cisjordania y que quienes la cometen deben rendir cuentas. Estados Unidos está dispuesto a tomar sus propias medidas, incluida la prohibición de visados a los extremistas que atacan a civiles en Cisjordania”, escribe el presidente en el diario de la capital estadounidense.

“El camino hacia la paz debe conducir a una solución basada en dos Estados, es decir, dos pueblos que vivan uno junto al otro con las mismas libertades, oportunidades y dignidad. Alcanzarla exigirá el compromiso de israelíes y palestinos, así como de Estados Unidos y de nuestros aliados y socios. Ese trabajo debe comenzar ahora”, indica Biden. “La solución de los dos Estados es la única manera de garantizar la seguridad a largo plazo tanto del pueblo israelí como del palestino. Aunque ahora mismo pueda parecer que ese futuro nunca ha estado más lejos, esta crisis lo ha hecho más imperativo que nunca”, subraya.

El presidente de Estados Unidos reitera su postura de semanas recientes de que no ve una suspensión temporal del combate como una posibilidad real. “Mientras Hamás se aferre a su ideología de destrucción, un alto el fuego no es la paz. Para los miembros de Hamás, cada alto el fuego es tiempo que aprovechan para reconstruir su arsenal de cohetes, reposicionar a los combatientes y reiniciar la matanza atacando de nuevo a inocentes. Un resultado que deje a Hamás con el control de Gaza perpetuaría una vez más su odio y negaría a los civiles palestinos la oportunidad de construir algo mejor para sí mismos”, escribe Biden en su artículo, titulado Estados Unidos no retrocederá ante el desafío de Putin y Hamás.

Estados Unidos proporciona apoyo en armas e inteligencia a Israel mientras monta una ofensiva en Gaza con el objetivo de erradicar a Hamás después del ataque del 7 de octubre, que mató a más de 1.200 personas. Biden ha hablado varias veces con el primer ministro Benjamin Netanyahu y afirma que él trabaja para la liberación de los rehenes detenidos por Hamás, incluidos algunos estadounidenses. Al menos 12.000 palestinos han muerto desde que empezó la guerra, según el Ministerio de Salud de Gaza, gobernada por Hamás, que no distingue entre muertes de civiles y milicianos.

Los manifestantes que exigen un cese del fuego en Gaza han organizado protestas en todo el país, incluidos enfrentamientos de esta semana con la policía a las puertas de la sede del Comité Nacional Demócrata. Antiguos empleados de la campaña de Biden de 2020 han firmado cartas exhortando un cese del fuego.

Biden también aborda en su artículo los brotes internos de antisemitismo e islamofobia. “Aquí en casa, en momentos en que el miedo y la sospecha, la ira y la rabia corren con fuerza, tenemos que esforzarnos aún más para aferrarnos a los valores que nos hacen ser quienes somos. Somos una nación de libertad religiosa y libertad de expresión. Todos tenemos derecho a debatir y discrepar y a protestar pacíficamente, pero sin miedo a ser objeto de ataques en escuelas o lugares de trabajo o en cualquier otro lugar de nuestras comunidades”, escribe Biden.

“En los últimos años, se ha dado demasiado oxígeno al odio, alimentando el racismo y un alarmante aumento del antisemitismo en Estados Unidos. Esto se ha intensificado tras los atentados del 7 de octubre. Las familias judías temen ser objeto de ataques en la escuela, cuando llevan símbolos de su fe por la calle o en su vida cotidiana. Al mismo tiempo, demasiados musulmanes estadounidenses, árabes estadounidenses y palestinos estadounidenses, y tantas otras comunidades, están indignados y dolidos, temiendo el resurgimiento de la islamofobia y la desconfianza que vimos después del 11 de septiembre”, añade. “No podemos quedarnos de brazos cruzados cuando el odio asoma la cabeza. Debemos denunciar sin ambages el antisemitismo, la islamofobia y otras formas de odio y prejuicios. Debemos renunciar a la violencia y al vitriolo y vernos unos a otros no como enemigos, sino como compatriotas”, concluye.

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