¿Es pecado el aborto?

Por José García

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aborto es la interrupción del embarazo cuando el feto todavía no es viable fuera del vientre materno. Se denomina viabilidad extrauterina al período de gestación de 22 semanas. 

En la República Dominicana se debate en el Congreso Nacional si se aprueba o no una Ley del aborto tomando en consideración tres posibilidades para interrumpir el embarazo. Estas son las llamadas 3 causales 1. Producto de una violación o incesto, 2. Cuando el embarazo pone en peligro la vida o la salud de la madre y 3. Por malformación incompatible con la vida. 

En nuestro país el tema ha causado grandes controversias en sectores de las iglesias evangélicas y católicas y en muchos grupos feministas que están de acuerdo con que se apruebe el proyecto de Ley como se ha presentado al congreso, con las tres causales. 

Algunos especialistas de la Academia Nacional de Medicina (ANM), de Argentina, consideran que “la vida empieza cuando se fusionan el espermatozoide y el óvulo”, dando origen al feto, en tanto, para la mayoría de los científicos el feto no es una vida, y como ya señalamos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) precisa el inicio de vida, a partir de 22 semanas de la fusión.

Lo que nos enseña la Biblia es el respeto a la vida, bajo todas circunstancias, pero no hace mención del tema, por lo que no podemos afirmar que bíblicamente el aborto sea un pecado, partiendo de la aceptación del punto en que inicia la vida.

Únicamente tres países en toda la América Latina, no han resuelto este tema, entre los cuales nos encontramos nosotros. El problema presente es que con el argumento de sectores de poder religioso de que defienden la vida desde la concepción se quiere imponer una legislación que afecta a todas las mujeres por igual, sin importar si están de acuerdo o no con este argumento religioso, cuando ni en la misma religión hay claridad sobre el momento en el que podemos hablar de una vida humana en el proceso de gestación. Es un argumento basado más en la imposición que en las evidencias.

Además, la despenalización del aborto en las tres causales no es una obligación para abortar, sino dar una opción a quienes entiendan que es la vía correcta.

La despenalización promueve la seguridad, vida y salud para las mujeres y niñas que por algunas de las causales decidan interrumpir su embarazo.