UN OBISPO Y UN TSUNAMI.

UN OBISPO Y UN TSUNAMI

Uno de estos apellidos emana una autoridad eclesiástica y con cierto grado de respeto en la sociedad; el otro intimida especialmente en las zonas costeras por lo devastador que puede ser el “levantamiento del mismo”.

Exactamente este fin de semana, como muchos temíamos, los jugadores empezaron a desesperar a y a mostrar un lado poco táctico de su accionar en estos momentos de la historia humana.

Wirfin Obispo cerrador estrella de las Estrellas (hasta se escucha bonito), fue detenido por violentar el toque de queda y en el momento se cuenta de una “Amenaza con arma en mano” a las autoridades y violando la Ley No. 631-16, que previene y controla el uso de armas de fuego.

Esta ley define y faculta tanto la utilización como la clasificación de las armas de fuego, así como propone las suspensiones y sanciones del uso indebido de las mismas.

Obispo, se olvidó de su investidura, más allá de su sagrado apellido, como ciudadano privilegiado y ejemplo de una sociedad que admira al deportista, abusó de los privilegios de su posición. ¿De que manera? La liga a través del ministerio de salud pública dotó a los actores del torneo, de un permiso de circulación debido al horario de conclusión de los partidos.

El líder en rescates en la franquicia oriental, actuó de manera irresponsable junto a las personas que le acompañaban y ha sido suspendido de manera indefinida y su permiso quedó sin efecto por orden de los organismos superiores.

Por su parte, Carlos Martínez “El Tsunami”, utilizó su poder de convencimiento y figura popular, para que en las famosas “puntillas de Puerto Plata”, la gente se amontonara.

Un lanzador muy querido no solo en la provincia costera, sino también en el país, se hizo acompañar de una artista urbana cuyo nombre no suma “La perversa” y con sus adjetivos de perversidad también colaboró al “cúmulo y la aglomeración de personas”.

Resultados de las acciones

Obispo fue detenido en el momento y el “Tsunami” se entregó de manera voluntaria.

La liga suspendió de manera indefinida a Obispo y Martínez emitió una disculpa pública a través de su cuenta de Twitter.

Sin duda el exceso de muchos peloteros en su momento denigra la clase, pero además de esto, muchas acciones irresponsables han provocado la ida a destiempo de muchos nóbeles prospectos que pudieran ser de manera proyectada, lustres de nuestro país en materia deportiva.