EL MUNDO
¡Terremoto político en Sudamérica! El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renuncia en medio de una devastadora crisis financiera por el colapso de Ueno Bank
Asunción (Paraguay).– En una jornada convulsa que sacude los cimientos institucionales de América Latina, el presidente de la República del Paraguay, Santiago Peña, presentó de manera irrevocable su renuncia al cargo este jueves 5 de noviembre de 2026, acorralado por un escándalo de corrupción, graves conflictos de intereses y la quiebra inminente del sistema financiero nacional.
La dimisión del mandatario se produjo bajo el asedio aplastante de la oposición y de facciones decisivas de su propia agrupación, el Partido Colorado, quienes ya ultimaban los detalles para someterlo a un inminente juicio político. La mecha de la crisis estalló el pasado martes 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenó la intervención de urgencia de Ueno Bank —entidad bancaria privada donde Peña mantuvo estrechos lazos empresariales y que se benefició con millonarios depósitos e inversiones de fondos públicos durante su gobierno— tras constatarse que su índice de solvencia se desplomó por debajo del 50 % del mínimo legal.
Pánico bancario y suspensión masiva de operaciones en todo Paraguay
En un dramático mensaje grabado transmitido a toda la nación, el ahora exmandatario intentó justificar su salida alegando que la renuncia busca «preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas». Sin embargo, las calles de Asunción y las principales ciudades paraguayas viven momentos de alta tensión: la intervención de Ueno Bank paralizó por completo sus plataformas digitales, tarjetas de crédito y red de sucursales, dejando a millones de ahorrantes y clientes sin acceso a sus cuentas ni a sus fondos. La caída del Gobierno de Peña abre una peligrosa etapa de incertidumbre política en el Cono Sur mientras se activa la sucesión constitucional.
