EL PAIS
¡Terror e impunidad policial en El Almirante! Denuncian que el Dicrim acribilló a un joven dentro de su casa y envió a una agente a fregar la sangre con detergente para borrar evidencias
Santo Domingo Este.– En lo que se perfila como una espeluznante y despiadada ejecución extrajudicial encubierta, familiares y comunitarios del sector Bateicito Monserrat, en El Almirante, denunciaron con rabia e indignación que agentes de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) acribillaron a tiros al joven Edwin Víctor Juste, de 28 años, mientras se encontraba indefenso en su cama la mañana del pasado martes 3 de noviembre.
De acuerdo con escalofriantes relatos de los vecinos, cerca de 20 efectivos fuertemente armados irrumpió en la residencia a las 8:30 a.m. Tras acribillar a la víctima y cargar su cadáver en una camioneta, la patrulla montó una macabra operación de limpieza: compraron detergente en un colmado cercano y mantuvieron a una agente policial fregando durante dos horas las manchas de sangre de las paredes y el piso. Asimismo, los uniformados arrancaron las cámaras de seguridad del área, destruyeron la tapa de un registro, retuvieron celulares de los testigos para borrar videos y se llevaron el disco duro (DVR) del negocio del barrio, devolviéndolo completamente formateado.
Dolor de madre, montaje fotográfico y extorsión con el cadáver en el Inacif
El joven asesinado era hijo de inmigrantes haitianos, nacido en el antiguo Hospital Morgan, y se desempeñaba como electricista y parqueador. Su madre, la humilde empleada doméstica Mariel Juste, devastada por la tragedia, desmintió la versión oficial que catalogó a su hijo como un «desconocido» o delincuente peligroso. «Se lo comieron dentro de mi casa. ¡Yo no sé cuándo se me va a acabar este dolor! ¿Hasta dónde van a llegar? ¿Hasta que nada más haya policías?», clamó entre sollozos.
La indignación comunitaria escaló luego de que la Policía difundiera un afiche donde supuestamente figuraba el joven empuñando una pistola con una mano de cinco dedos; sin embargo, sus parientes demostraron que Edwin había perdido un dedo a los 16 años, dejando al descubierto la fabricación de una prueba falsa. Para colmo de males, la hermana de la víctima, Lucía, denunció que en la morgue del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) le exigieron un chantaje de RD$6,000 para entregar el cuerpo alegando que era "extranjero". Ante esta sangrienta arbitrariedad, José Luis García, dirigente del Comité Dominicano de los Derechos Humanos, exigió una investigación penal urgente contra la patrulla del Dicrim y una respuesta inmediata del director de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García.
