EL MUNDO
Un sangriento y trágico accidente ferroviario estremeció a España este miércoles, luego de que dos trenes de alta velocidad pertenecientes a las compañías Renfe e Iryo colisionaran brutalmente en la provincia de Toledo, al sur de Madrid, desatando el pánico entre los pasajeros y una intensa movilización de los cuerpos de emergencia. El siniestro se produjo a la altura del kilómetro 118 de la concurrida línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Según precisiones de Esther Padilla, portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, en ambas máquinas viajaban 544 pasajeros: el convoy de Renfe transportaba a 397 personas, mientras que el tren de Iryo trasladaba a 147 viajeros, incluyendo a un bebé de pocos meses. Múltiples brigadas de bomberos y equipos de rescate penetraron a los vagones destruidos en busca de sobrevivientes, mientras la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios indaga las causas del impacto. La Embajada de la República Dominicana en España y el Consulado General en Madrid emitieron un comunicado de urgencia expresando su profunda consternación por la tragedia. Las autoridades diplomáticas quisqueyanas activaron protocolos de seguimiento directo con las entidades hospitalarias y policiales españolas para determinar a la brevedad si existen ciudadanos dominicanos entre las víctimas o heridos del fatídico choque.
Un sangriento y trágico accidente ferroviario estremeció a España este miércoles, luego de que dos trenes de alta velocidad pertenecientes a las compañías Renfe e Iryo colisionaran brutalmente en la provincia de Toledo, al sur de Madrid, desatando el pánico entre los pasajeros y una intensa movilización de los cuerpos de emergencia.
El siniestro se produjo a la altura del kilómetro 118 de la concurrida línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Según precisiones de Esther Padilla, portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, en ambas máquinas viajaban 544 pasajeros: el convoy de Renfe transportaba a 397 personas, mientras que el tren de Iryo trasladaba a 147 viajeros, incluyendo a un bebé de pocos meses. Múltiples brigadas de bomberos y equipos de rescate penetraron a los vagones destruidos en busca de sobrevivientes, mientras la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios indaga las causas del impacto.
La Embajada de la República Dominicana en España y el Consulado General en Madrid emitieron un comunicado de urgencia expresando su profunda consternación por la tragedia. Las autoridades diplomáticas quisqueyanas activaron protocolos de seguimiento directo con las entidades hospitalarias y policiales españolas para determinar a la brevedad si existen ciudadanos dominicanos entre las víctimas o heridos del fatídico choque.
