EL MUNDO
💥 “Pakistán no tiene respiro”: otro ataque suicida el terror y deja 9 muertos en mercado abarrotado

Un nuevo atentado suicida volvió a sembrar el terror en Pakistán. Al menos nueve personas murieron, entre ellas dos policías, y más de 20 resultaron heridas este martes tras la explosión de un rickshaw cargado con explosivos en un concurrido mercado del noroeste del país.
El ataque ocurrió en Naurang Bazar, en el distrito de Lakki Marwat, una zona caliente por la creciente violencia insurgente que golpea a Pakistán desde hace varios años. Según informaron autoridades policiales, el atacante detonó el vehículo alrededor de las 11:00 de la mañana en una transitada intersección donde agentes regulaban el tráfico entre Bannu y Dera Ismail Khan.
“El atacante suicida hizo explotar su rickshaw cargado de explosivos en Naurang Bazar. Nueve personas, incluidos dos agentes de tráfico, murieron y otras 24 resultaron heridas”, declaró Waheed Ullah, oficial de la Policía local.
Las imágenes compartidas en redes sociales muestran tiendas destruidas, vehículos dañados y escenas de caos tras la fuerte explosión. Los heridos más graves fueron trasladados de emergencia a hospitales de la ciudad de Bannu.
El ministro del Interior pakistaní, Mohsin Naqvi, condenó el ataque y aseguró que “toda la nación está unida para aplastar la cabeza del monstruo del terrorismo”.
Hasta el momento, ningún grupo terrorista ha reivindicado la autoría del atentado. Sin embargo, el hecho ocurre apenas días después de otro ataque suicida en misma región, donde murieron al menos 15 policías tras explosión de un coche bomba y posterior asalto armado a un puesto de control.
Ese atentado fue reclamado por Ittehad-ul-Mujahideen Pakistan (IMP), una coalición vinculada a facciones escindidas de los talibanes paquistaníes (TTP), principal grupo insurgente que opera en país.
La violencia insurgente en Pakistán ha aumentado significativamente desde regreso de los talibanes al poder en Afganistán en 2021. Islamabad acusa constantemente al Gobierno afgano de dar refugio a militantes del TTP, algo que Kabul niega de forma reiterada.