El Cibao
¡El Intrant se pone las pilas! Investigarán a fondo el misterio de los autobuses fantasmas y el gasoil perdido en Santiago
El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre decidió arremangarse la camisa y meter la lupa en el transporte de la Ciudad Corazón. El director de la entidad, Juan Manuel Méndez, soltó la sopa tras recibir una avalancha de quejas por escrito por parte de la Confederación Nacional de Trabajadores del Transporte.
La movida busca aclarar de una vez por todas qué está pasando con el manejo de combustibles y el estatus real de esos famosos autobuses que supuestamente rodarían por los corredores locales. Ante la incertidumbre, la orden interna fue clara: investigar primero y hablar después, esperando que salgan a la luz los resultados oficiales.
Esta visita a tierras santiagueras sirvió para limar asperezas y tender puentes con el presidente de la entidad choferil, Juan Marte. Lejos de los encontronazos de antaño, la nueva administración parece apostar por el diálogo abierto, pidiendo incluso que la CNTT ponga un delegado fijo en las oficinas del organismo para no perderle el rastro a ningún acuerdo.
Pero la cosa no se queda solo en buenos deseos y reuniones cordiales. Méndez reveló que apenas pisó la institución pidió una auditoría profunda de todo lo hecho en las gestiones pasadas para limpiar la casa y dejar las cuentas claras con el sector choferil.
Del otro lado de la mesa, los reclamos vinieron sin anestesia. Juan Marte recordó que hay corredores aprobados hace cuatro años que siguen brillando por su ausencia, durmiendo el sueño eterno mientras los usuarios sufren el día a día en las calles.
El punto más álgido de la tirantecz giró en torno al gasoil que el gobierno reparte cada mes. Los transportistas aclararon que no le huyen al beneficio, sino que exigen transparencia total porque, según denunciaron, llevan tiempo sin retirar el subsidio ante la falta de claridad en los mecanismos de entrega.
Eso sí, desde la CNTT aclararon que las críticas no van dirigidas a la actual administración, dándole un voto de confianza al nuevo incumbente mientras se mantengan las puertas abiertas. Al final, el balón está en la cancha del Intrant, que tendrá que demostrar con hechos si logra desenredar la madeja del transporte en Santiago.
