EL PAIS
¡Aquí nadie se arriesga al grifo! Desconfianza en el agua de la llave impulsa industria de más de 4,200 plantas purificadoras en RD
Santo Domingo, República Dominicana. La desconfianza en la calidad del agua que llega por las tuberías ha convertido un servicio público básico en uno de los negocios más extendidos del país. Hoy, más del 80 % de los hogares dominicanos prefiere comprar agua embotellada o purificada, lo que ha dado origen a una industria multimillonaria en constante expansión.
El consumo de agua embotellada domina los hogares
De acuerdo con el Censo Nacional 2022, el 84.28 % de los hogares consume agua en botellones, mientras que un 3.21 % se abastece mediante camiones cisterna. Apenas un 9 % de la población afirma beber agua directamente del grifo.
Esta tendencia ha convertido la compra de agua en un gasto habitual para millones de familias dominicanas, pese a tratarse de un recurso que debería ser provisto por los sistemas públicos de abastecimiento.
Más de 4,200 plantas purificadoras en crecimiento
El sector del agua purificada ha experimentado una expansión acelerada. Según la Asociación Dominicana de Procesadores de Agua Purificada (Asoproagua), actualmente operan más de 4,200 plantas procesadoras en el país, más del doble que en 2020.
Sin embargo, la entidad advierte que alrededor del 30 % de estas empresas no está registrada ante la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps), lo que dificulta su control y fiscalización.
Un mercado dominado por mipymes
Aunque las grandes embotelladoras tienen alta visibilidad, representan solo el 12 % del sector. El resto corresponde a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que constituyen la base principal del negocio.
De hecho, estas mipymes suministran aproximadamente el 86.5 % del agua en botellones consumida en el país, mientras que las grandes empresas cubren el 13.5 % restante.
Impacto económico y gasto familiar
El crecimiento del sector también tiene un fuerte impacto económico. Según estimaciones del Pacto Nacional por el Agua, los hogares dominicanos destinan hasta un 11 % de sus ingresos a la compra de agua potable.
Esto ha impulsado una red comercial que incluye plantas purificadoras, distribuidores, camiones cisterna, fabricantes de botellones y una amplia cadena de ventas en colmados, supermercados, restaurantes, hoteles y farmacias.
Empleo y crecimiento del sector
Datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) muestran que el empleo formal en el sector pasó de 166 puestos en 2022 a 274 en 2025, sin incluir a muchas empresas informales o no registradas.
El crecimiento también se refleja en las ventas. Según el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), las recaudaciones del sector aumentaron de RD$1,156 millones en 2019 a RD$1,586 millones en 2023, con un crecimiento promedio anual del 6.4 %.
Durante el primer semestre de 2024, las ventas ya alcanzaron los RD$824 millones.
Exportaciones y expansión internacional
La industria del agua embotellada dominicana también ha comenzado a posicionarse en mercados internacionales. Entre enero y agosto de 2024, las exportaciones alcanzaron los US$2.4 millones, con destinos como Estados Unidos, Puerto Rico, Islas Turcas y Caicos, Panamá y Curazao.
Una industria nacida de la desconfianza
La combinación de baja confianza en el agua del grifo y alta demanda de consumo seguro ha dado paso a una industria robusta, dominada por mipymes y en crecimiento constante.
En la práctica, el agua se ha convertido en uno de los productos más esenciales y comercializados del país, reflejando una realidad en la que la seguridad hídrica sigue siendo un desafío pendiente en la República Dominicana.
