EL MUNDO
¡Alianza en el hielo! China y Rusia se dan la mano para controlar el mar y abrir paso en el Ártico
China y Rusia decidieron apretar el paso para blindar su cooperación marítima y desarrollar a toda marcha nuevas rutas comerciales en el Ártico, en una jugada estratégica para proteger el comercio global frente a los riesgos, sanciones e inestabilidades de las rutas tradicionales.
El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, y el asesor presidencial ruso, Nikolái Pátrushev, sostuvieron un encuentro en Pekín donde coincidieron en la urgencia de coordinar estrategias marítimas para asegurar el tránsito internacional y mantener la estabilidad en las cadenas de producción, abastecimiento y energía.
Pátrushev destacó la experiencia de China en construcción naval y logística, asegurando que la unión de ambas potencias tiene el potencial de "cambiar el mapa geoeconómico mundial" al ofrecer alternativas de transporte más baratas, seguras y protegidas de la piratería o el bloqueo de potencias rivales.
Este acercamiento se produce justo cuando el comercio marítimo global sufre duros reveses por las tensiones geopolíticas y los bloqueos en pasos críticos como el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, situaciones que han encarecido los fletes de manera drástica.
Aunque el gigante asiático ya comenzó a realizar envíos de contenedores hacia Europa usando el Ártico ruso para acortar tiempos en comparación con el canal de Suez, el éxito total de la ruta aún enfrenta desafíos climáticos por el hielo, elevados costos operativos y regulaciones ambientales.
