EL MUNDO
Bailarina cubana desafía apagones y escasez para seguir brillando en el Ballet Nacional de Cuba

EL CORREO. En medio de los prolongados apagones y la escasez de transporte que afectan a Cuba, la joven bailarina Laura Kamila Rojas encuentra en el arte una forma de resistir la crisis energética que atraviesa la isla.
Con 25 años y desde hace un año solista del Ballet Nacional de Cuba, Rojas continúa entrenando y presentándose en escenarios de La Habana pese a las dificultades provocadas por los apagones, que en algunas zonas superan las 20 horas diarias.
La bailarina, nacida en el barrio habanero de Jesús María, relató que los cortes eléctricos afectan su descanso y su rutina diaria. Sin embargo, asegura que mantiene la motivación para seguir desarrollando su carrera artística.
Recientemente interpretó por primera vez el papel de Swanilda en el pas de deux del ballet Coppélia, una actuación que recibió una cálida ovación del público en el Teatro Nacional de Cuba.
Las limitaciones energéticas también han impactado el funcionamiento de la compañía. Debido a la escasez de combustible, los autobuses del Ballet solo se utilizan durante los días de función y los ensayos se han reducido a cuatro horas diarias para ahorrar electricidad y facilitar el regreso de los artistas a sus hogares.
A pesar de estas restricciones, la directora de la compañía, Viengsay Valdés, destacó el compromiso de los bailarines, quienes continúan entrenando y presentándose regularmente ante el público.
Las funciones siguen atrayendo a cientos de espectadores que llegan al teatro utilizando diversos medios de transporte, desde bicitaxis hasta motocicletas eléctricas, en un esfuerzo por mantener viva una de las tradiciones culturales más importantes del país.
Fundado bajo el impulso de Alicia Alonso, el Ballet Nacional de Cuba es considerado una de las compañías más prestigiosas del mundo y continúa siendo un referente cultural para los cubanos, incluso en medio de las dificultades económicas y energéticas que enfrenta la nación.