EL PAIS
Blindar la casa ya no es un lujo: Dominicanos gastan hasta RD$200 mil para frenar ola de robos

Ante una alarmante cifra de casi 60,000 robos reportados entre 2025 y lo que va de 2026, las familias dominicanas han pasado de la preocupación a la inversión forzosa. Proteger un hogar en sectores como el Ensanche Ozama o Piantini puede superar los RD$200,000, un gasto que muchos ciudadanos consideran ahora una necesidad básica para dormir tranquilos. Con Santo Domingo y el Distrito Nacional liderando las estadísticas de denuncias, el mercado de seguridad privada se dispara: desde cercas eléctricas de alto costo hasta sistemas de cámaras inalámbricas que superan los RD$100,000, evidenciando que los muros y las alarmas son hoy la primera línea de defensa ante la delincuencia.
La realidad es drástica: mientras las provincias de San Cristóbal y Santiago también reflejan números rojos, el presupuesto familiar se desvía hacia videoporteros, mallas ciclónicas y seguridad privada 24/7. Lo que antes eran simples alambres de púas ha evolucionado a complejos sistemas IP y controles de acceso restringidos que buscan disuadir a los delincuentes. Este fenómeno refleja un cambio profundo en la vida cotidiana de los dominicanos, donde la seguridad doméstica se ha convertido en una prioridad financiera que redefine el costo de vivir en la República Dominicana.