EL MUNDO
¡Cada vez nacen menos! Cuba enfrenta una histórica crisis demográfica con la cifra más baja de nacimientos en décadas
La Habana, Cuba. Cuba atraviesa una de las mayores crisis demográficas de su historia reciente, tras cerrar el año 2025 con apenas 68,051 nacimientos, la cifra más baja registrada en décadas, según datos divulgados por el Centro de Estudios Demográficos (Cedem) y publicados por el diario oficial Granma.
Las estadísticas reflejan una acelerada disminución de la natalidad y un crecimiento del envejecimiento poblacional, factores que continúan impactando el desarrollo social y económico del país.
La población sigue disminuyendo
De acuerdo con el informe, Cuba finalizó 2025 con una población estimada de 9.4 millones de habitantes, mientras que el número de fallecimientos alcanzó 134,354, muy por encima de los nacimientos registrados durante el mismo período.
Esta diferencia confirma un decrecimiento natural de la población, una tendencia que las autoridades y especialistas vienen observando desde hace varios años.
La caída de los nacimientos continúa
Los datos del Cedem muestran una reducción sostenida en la cantidad de nacimientos:
- 2021: 99,000 nacimientos.
- 2022: 95,000 nacimientos.
- 2024: poco más de 71,000 nacimientos.
- 2025: 68,051 nacimientos.
Los investigadores califican esta tendencia como un fenómeno persistente que refleja los profundos cambios demográficos que experimenta la nación.
Envejecimiento y baja natalidad preocupan a expertos
Especialistas del Centro de Estudios Demográficos advierten que el descenso de la natalidad, combinado con una elevada mortalidad y la emigración de miles de cubanos en los últimos años, representa uno de los principales desafíos para el futuro del país.
La disminución de la población en edad laboral y el incremento del número de adultos mayores plantean importantes retos para los sistemas de salud, seguridad social y desarrollo económico.
Un desafío para el futuro de Cuba
La evolución demográfica se ha convertido en uno de los temas de mayor preocupación para las autoridades cubanas, que enfrentan el reto de revertir una tendencia marcada por menos nacimientos, una población cada vez más envejecida y un crecimiento natural negativo.
Los expertos consideran que estos indicadores seguirán siendo determinantes para la planificación económica y social de la isla en los próximos años.
