Arte y Gente
Defensa de Diddy alega que juicio es sobre "estilo de vida liberal", no crimen organizado
EL CORREO. En la recta final del mediático juicio contra Sean Combs, conocido como Diddy, su defensa argumentó este viernes ante el jurado en Nueva York que el caso no trata sobre tráfico sexual, sino sobre consensos dentro de un “estilo de vida liberal” al que sus entonces parejas accedieron voluntariamente.
“El juicio presentado por la Fiscalía no es el juicio real”, afirmó el abogado defensor Marc Agnifilo durante sus alegatos finales, en los que describió los actos sexuales con múltiples personas —incluidos los llamados "freak offs"— como encuentros consentidos, no como parte de una estructura delictiva.
Tríos, drogas y consentimiento
Agnifilo insistió en que las acusaciones sobre uso de drogas, tríos sexuales y grabaciones organizadas no prueban crimen alguno. Alegó que tanto Cassie Ventura como otra mujer que testificó bajo el seudónimo de Jane participaron voluntariamente. En referencia a Cassie, expresó: “¡Bien por ella! Es hermosa y no tiene miedo”.
El abogado desestimó también los señalamientos relacionados con el supuesto intento de Diddy de hacer estallar el coche de Kid Cudi con un cóctel molotov en 2012: “No hay pruebas. No hay huellas, ni testigos. Él no hizo eso”.
Graves acusaciones y testimonios
La Fiscalía sostiene lo contrario: que Diddy utilizó su fama, dinero e influencia para someter, controlar y explotar sexualmente a mujeres, bajo amenazas, violencia y manipulación emocional. Cassie declaró haber recibido frecuentes palizas, respaldando su testimonio con imágenes de hematomas y el video viral en el que Diddy la golpea en un hotel de Los Ángeles.
También fue cuestionado en la sala el testimonio de Capricorn Clark, una exempleada que asegura fue secuestrada por orden del artista. “¿Cómo va a ser secuestro si ella iba y volvía a su casa todos los días?”, dijo Agnifilo, minimizando la acusación.
Cinco cargos y posible cadena perpetua
Sean Combs enfrenta cinco cargos federales: uno por asociación ilícita, dos por tráfico sexual y dos más por transporte con fines de proxenetismo. Si es hallado culpable, podría enfrentar una sentencia de por vida.
