EL MUNDO
Directo a Oklahoma: Honduras le empaca las maletas al acusado de abuso infantil que reclamaba el Tío Sam
Tegucigalpa – La justicia hondureña ha decidido que no quiere huéspedes de este tipo. La Corte Suprema de Justicia (CSJ) autorizó este jueves la extradición hacia los Estados Unidos de Joaquín Alvarado, un hondureño que es esperado con ansias en el norte para responder por cargos que harían sonrojar a cualquiera: agresión sexual infantil.
De Catacamas para el mundo (judicial)
Alvarado, de 38 años, pensaba que en el municipio de Catacamas, Olancho, pasaría desapercibido, pero la Policía Nacional le amargó el plan el pasado 10 de marzo. Tras una audiencia donde se evacuaron las pruebas, un juez de Primera Instancia determinó que el acusado cumple con todos los requisitos para ser enviado a una corte del Distrito de Oklahoma.
Los cargos que le esperan en EE. UU.:
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Violación en primer grado.
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Actos lascivos o indecentes.
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Abuso sexual infantil contra menores de edad.
Un boleto sin fecha de retorno
Por ahora, el acusado se mantiene bajo "resguardo permanente las 24 horas", lo que en lenguaje sencillo significa que no lo dejan solo ni para ir por agua. Aunque la extradición es un hecho, su defensa tiene un plazo de tres días para intentar alguna pirueta legal que retrase el viaje, aunque el historial de Honduras con estos tratados sugiere que el destino ya está escrito.
Honduras, el exportador de justicia
Desde que se activó el tratado de extradición en 2014, Honduras ya ha enviado a más de 60 ciudadanos a rendir cuentas en Washington. Aunque el fuerte suele ser el narcotráfico y el crimen organizado, casos como el de Alvarado demuestran que el tratado también funciona para delitos que afectan a los más vulnerables.
Ahora solo queda esperar a que las autoridades estadounidenses manden el avión para cerrar este capítulo en suelo hondureño.
