EL DINERO
¡El tanque se está secando! Economistas ponen el grito en el cielo por el mega hueco fiscal que dejan los subsidios a los combustibles
La factura de los combustibles le está dando un dolor de cabeza monumental al gobierno, al punto de que los subsidios amenazan con dinamitar las finanzas públicas si no se toman medidas urgentes. Mientras el presupuesto original calculaba gastar unos diez mil millones de pesos este año con un petróleo barato, la realidad internacional golpeó la puerta y el monto acumulado ya roza los cuarenta mil millones, con proyecciones de cerrar por las nubes.
Expertos en economía como Henri Hebrard y Haivanjoe NG Cortiñas advirtieron que mantener esta chequera abierta es insostenible. El gran villano de la película es el gasoil, cuyo costo internacional se ha disparado de manera estrepitosa, convirtiéndose en un verdadero barril sin fondo para el erario. De seguir la crisis geopolítica, el presupuesto del próximo año se quedaría corto en pocas semanas, obligando al Estado a endeudarse más, tocar las inversiones públicas o buscar de dónde sacar nuevos impuestos.
Ante este panorama financiero tan apretado, la receta que ponen sobre la mesa los especialistas es clara: hay que focalizar las ayudas para dejar de regar el dinero. La propuesta sugiere mantener el soporte solo para lo estrictamente necesario como el gasoil regular y reforzar el Bonogás para los más necesitados, dándole piquete y chao a los subsidios de la gasolina premium y el gasoil óptimo que benefician a los bolsillos más holgados del país.
