EL DINERO
¡Subsidios bajo la lupa: Cuando el arroz estadounidense llega a suelo dominicano con un 'empujón' federal bajo el brazo!
El debate sobre la competitividad del sector arrocero en la República Dominicana ha tomado un nuevo giro al analizar la robusta red de ayudas federales que protege a los productores de Estados Unidos frente a las fluctuaciones del mercado y las caídas de precios. Un claro ejemplo de este respaldo es el programa Farmer Bridge Assistance, aprobado para cultivos de 2025 y implementado en 2026, el cual otorgó una ayuda extraordinaria de 132.89 dólares por acre de arroz —unos 328 dólares por hectárea—, situándose como la tasa de apoyo por superficie más alta entre los principales cultivos estadounidenses, por encima del algodón, el maíz, el trigo y la soya.
Este tipo de transferencias busca mitigar las pérdidas de los agricultores cuando los ingresos por ventas no logran cubrir los costos de producción, los cuales se estimaban en 1,307.68 dólares por acre frente a unos ingresos previstos de 870.70 dólares, arrojando una pérdida teórica de 436.98 dólares por acre que la ayuda federal ayudó a aliviar parcialmente. A esto se suman mecanismos permanentes como el programa Price Loss Coverage (PLC), cuya legislación elevada recientemente elevó el precio de referencia del arroz a 16.90 dólares por cada 100 libras, además de opciones como el Agriculture Risk Coverage (ARC) y préstamos federales de comercialización que otorgan una ventaja estructural a la producción norteamericana.
Para la República Dominicana, estos datos aportan elementos cruciales al análisis comercial, evidenciando que el arroz importado proviene de un sector altamente respaldado por recursos públicos. Si bien esto no constituye por sí solo una infracción comercial, subraya la necesidad de evaluar la competencia de manera integral, considerando no solo los precios y la calidad, sino también los subsidios, la escala y el transporte.
Ante este panorama, el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, aseguró que la reciente modificación en el régimen arancelario no implica el abandono de los productores locales. Por el contrario, reafirmó el compromiso del presidente Luis Abinader de fortalecer la seguridad alimentaria y la competitividad del sector mediante mecanización, planificación y asistencia técnica, recordando que el arroz sigue siendo un rubro estratégico y un pilar fundamental para el empleo y la economía rural dominicana.
