EL PAIS
¡Heredero del swing de la gloria! Elian Soto, hermano menor de Juan Soto, rompe esquemas en la Liga Otoñal de Arizona con salvaje tablazo a 103 MPH
Estados Unidos.– El legendario e inconfundible apellido Soto continúa resonando con fuerza atronadora en los diamantes de las Grandes Ligas y sus sistemas de fincas. A sus 20 años de edad, Elian Soto, hermano menor de la superestrella dominicana de los Mets de Nueva York, Juan Soto, ha comenzado a desatar todo su descomunal potencial con el madero, dejando una huella imborrable en la prestigiosa Liga Otoñal de Arizona (AFL) vistiendo la franela de los Salt River Rafters.
Tras ser convocado sorpresivamente por los Nacionales de Washington el pasado mes de octubre tras su notable actuación con el equipo Fredericksburg en Clase A, el zurdo de Quisqueya ha respondido con una furia ofensiva formidable. En el choque de este miércoles frente a Scottsdale, Elian mandó a volar la pelota a una velocidad de salida de 103.2 millas por hora, conectando un dramático cuadrangular de dos carreras que guió el electrizante triunfo de los Rafters por pizarra de 9-8. El joven guardabosques ha logrado embasarse en absolutamente todos sus primeros seis partidos del circuito otoñal.
Giro de 180 grados: De las tormentosas ligas de novatos a un deslumbrante OPS de .824
El camino no ha sido fácil para el benjamín de la familia Soto. Firmado por los Nacionales de Washington en el proceso de firmas internacionales de 2023 por un bono de US$225,000, Elian tuvo que batallar fuertemente contra la gigantesca presión del apellido y dos complejas campañas en la Florida Complex League (2024 y 2025), donde apenas promedió .155 de bateo. Sin embargo, en este 2026 operó una verdadera transformación mental y espiritual: elevó sustancialmente sus batazos de línea al 26.5 % y cerró la contienda con un letal OPS de .824 y un wRC+ de 121, números muy por encima de la media de la liga.
«Simplemente cambió mi mentalidad. Madurar. Todo lo relacionado con mi crecimiento mental y espiritual me ha ayudado mucho este año. Trato de no pensar demasiado en el plato, sino de disfrutar el juego y dejar que las cosas fluyan», declaró con absoluta madurez el cañonero quisqueyano, quien además destaca por su contagiosa energía en el camerino, versatilidad defensiva entre las esquinas de los jardines y la inicial, y un potente brazo que ya registra tiros por encima de las 90 mph.
