EL MUNDO
¡Ormuz sigue con candado! Irán niega negociar con EE. UU. y pone condiciones para reabrir el estrecho
e sobre la navegación en el estrecho de Ormuz no significa que la estratégica vía marítima vaya a ser reabierta por completo.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, afirmó que Irán no mantiene negociaciones con Washington, pero explicó que los mensajes entre ambas partes continúan a través de países intermediarios como Catar y Pakistán.
Irán y Omán buscan una ruta segura para los barcos
Mientras mantiene su negativa a negociar directamente con Estados Unidos, Irán continúa las conversaciones bilaterales con Omán sobre la navegación en el estrecho de Ormuz.
Según Baqaei, el objetivo de estas conversaciones es establecer una ruta segura para el tránsito marítimo, pero el posible acuerdo no equivale a una reapertura completa del estrecho.
Las conversaciones entre Teherán y Mascate avanzan hacia un entendimiento sobre una ruta para el paso de embarcaciones, aunque todavía existen aspectos que deben resolverse.
¿Por qué Irán no quiere reabrir Ormuz todavía?
El Gobierno iraní sostiene que la reapertura del estrecho de Ormuz está condicionada a la eliminación de las circunstancias que, según Teherán, fueron impuestas por Estados Unidos.
Entre las condiciones planteadas figuran el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, el cese de las amenazas contra Irán y otras exigencias relacionadas con las sanciones y los daños provocados durante el conflicto.
Baqaei afirmó que Irán continúa en una “situación de guerra”, por lo que considera que todavía no existen las condiciones necesarias para declarar que Ormuz es una vía marítima completamente segura.
Intercambio de mensajes, pero sin negociaciones directas
Aunque Teherán insiste en que no existen negociaciones formales con Washington, el intercambio de mensajes entre ambos gobiernos continúa mediante intermediarios.
Esta vía indirecta permite mantener abiertos los canales de comunicación en medio de las tensiones, sin que Irán reconozca que se haya iniciado una negociación directa con Estados Unidos.
La situación refleja la complejidad de las conversaciones: mientras Washington busca avances para resolver el conflicto y recuperar la navegación por Ormuz, Teherán mantiene el control sobre las condiciones para permitir el tránsito.
Ormuz, una pieza clave para el mercado energético mundial
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del planeta para el transporte de energía. Antes del conflicto, por esta vía transitaba aproximadamente una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y gas natural licuado.
Por ello, cualquier restricción prolongada sobre la navegación tiene consecuencias que van mucho más allá de Irán y sus vecinos, con potencial impacto sobre los precios internacionales del petróleo, el gas y la inflación.
Teherán mantiene la presión sobre Washington
El mensaje iraní es claro: un eventual acuerdo con Omán para establecer una ruta segura de navegación debe mantenerse separado de cualquier decisión sobre la reapertura total del estrecho.
En otras palabras, hay conversaciones sobre cómo navegar, pero no sobre abrir completamente la puerta.
Mientras continúen las restricciones y las exigencias de Teherán, el futuro de la navegación por Ormuz seguirá siendo uno de los principales puntos de presión en la crisis entre Irán y Estados Unidos.
