El Cibao
Residentes de San José y La Mina marchan en Santiago exigiendo intervención urgente
EL CORREORD.-Santiago. – Decenas de residentes de los sectores San José y La Mina, en la zona sur de Santiago, realizaron este martes una marcha pacífica para exigir la intervención urgente del Gobierno ante los múltiples problemas que afectan a la comunidad, incluyendo deslizamientos de tierra, calles intransitables y la falta de un cuartel policial.
Con pancartas y banderas en mano, los manifestantes también reclamaron la terminación de una escuela, una estancia infantil y la reconstrucción de la calle Mamá Tingó, la cual, según denunciaron, se encuentra en condiciones deplorables.
Demandas históricas ignoradas
Martha Reyes y Jorge Ramírez, representantes del Comité de Defensa Barrial, aseguraron que llevan más de 20 años solicitando soluciones a distintas administraciones sin obtener respuestas concretas.
“La situación es insostenible. Nuestros niños no tienen escuela digna, nuestras calles están destruidas y no contamos ni siquiera con presencia policial”, expresó Reyes.
La caminata comenzó precisamente en el tramo más afectado de la calle Mamá Tingó, donde los deslizamientos de tierra han puesto en riesgo varias viviendas, y culminó frente a la escuela Padre Vidal, bajo la observación de agentes policiales.
Obras prioritarias para la comunidad
Durante la manifestación, los líderes comunitarios reiteraron una serie de exigencias consideradas prioritarias:
-
Construcción de un techado deportivo.
-
Reconstrucción y asfaltado de todas las calles del sector.
-
Construcción de un muro de gaviones en la intersección de las calles Mamá Tingó y 10.
-
Terminación de la estancia infantil y la escuela pública iniciadas hace varios años.
Resistencia a la protesta
Según los organizadores, agentes policiales intentaron impedir la manifestación argumentando la falta de un permiso formal. Sin embargo, la comunidad decidió continuar con la marcha de manera pacífica.
A la protesta se unieron comerciantes, motoconchistas y padres de familia, quienes también denunciaron el avance del deterioro vial y la ausencia de servicios básicos.
Llamado a las autoridades
Los manifestantes hicieron un llamado directo al presidente Luis Abinader y al ministro de Obras Públicas para que intervengan los sectores con urgencia. “Estamos cansados de promesas. Aquí hay vidas en peligro por los deslizamientos y una juventud sin espacios dignos”, concluyó Jorge Ramírez.
