EL MUNDO
"Xi y Trump en Pekín: selfies, sonrisas y Taiwán como la línea roja que nadie quiere cruzar"

El presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, exhibieron este jueves en Pekín su voluntad de cooperación bilateral, aunque los temas más delicados, como Taiwán, Irán y tecnología, mantuvieron la tensión latente.
Durante la primera jornada completa de Trump en China, que incluyó una reunión de más de dos horas con Xi, cinco ejes marcaron la agenda:
1. Taiwán: la línea roja
Xi calificó a Taiwán como "el asunto más importante" de la relación entre ambos países y advirtió que una mala gestión podría derivar en choque o conflicto. La "independencia taiwanesa" y la paz en el estrecho de Formosa son, según el líder chino, incompatibles.
2. Irán y Ormuz
Ambos mandatarios coincidieron en que Irán no debe poseer armas nucleares y en la necesidad de mantener el estrecho de Ormuz abierto al comercio sin cobrar peajes, un punto crucial para el suministro de gas y petróleo de China.
3. Alto perfil empresarial
Directivos como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y Jensen Huang (Nvidia) acompañaron a Trump en las ceremonias oficiales, destacando la importancia económica de la visita. Xi prometió que las puertas de China "solo se abrirán cada vez más".
4. Sintonía personal y gestos cordiales
Xi y Trump desplegaron un tono amistoso: Xi defendió que ambos países sean "socios y no rivales", mientras Trump elogió a su anfitrión y auguró un "futuro fantástico juntos". La visita incluyó una recorrida por el Templo del Cielo y un banquete de Estado donde se resaltó la posibilidad de avanzar en paralelo con los objetivos de China y el lema político de Trump.
5. Ausencia de grandes acuerdos inmediatos
A pesar de la cordialidad, no se anunciaron acuerdos económicos de gran calado. Queda pendiente la extensión de la tregua comercial, compras de Boeing y soja, acceso de empresas chinas a chips avanzados de Nvidia, y la situación del magnate hongkonés Jimmy Lai.
El encuentro de Pekín reafirma la importancia de la cooperación entre China y EE.UU., pero subraya que Taiwán sigue siendo la gran línea roja en las relaciones bilaterales, mientras temas estratégicos y tecnológicos esperan definirse en próximos encuentros.