EL MUNDO
Deslizamiento de tierra en mina del este de la RDC deja al menos 45 muertos
Kinsasa, República Democrática del Congo (RDC). – Al menos 45 personas han muerto debido a un deslizamiento de tierra ocurrido en una mina de coltán en la localidad de Rubaya, en la provincia de Kivu del Norte, en el este de la República Democrática del Congo. El accidente, que tuvo lugar el jueves, sucedió mientras los mineros artesanales trabajaban en la mina, en un área controlada por el grupo rebelde M23.
Detalles del accidente y causas del deslizamiento
El deslizamiento de tierra se produjo tras una ligera llovizna que debilitó el suelo, lo que causó que el terreno cediera mientras los trabajadores excavaban. Según Telesphore Nitendike, presidente de la sociedad civil local en Masisi, todos los fallecidos eran mineros artesanales que trabajaban en la mina para los rebeldes del M23, un grupo armado que ocupa la región.
Nitendike detalló que la falta de equipos de rescate adecuados ha dificultado las labores de recuperación de los cuerpos, con los habitantes locales encargándose de la búsqueda sin apoyo formal.
Impacto de la inseguridad y las condiciones de trabajo
El M23, respaldado por Ruanda, ha aumentado su control en el este de la RDC, lo que ha complicado aún más las condiciones de vida y trabajo de los ciudadanos. Las minas artesanales, operadas en su mayoría por grupos armados, se encuentran en condiciones de extremo riesgo, donde los accidentes laborales son comunes debido a la falta de medidas de seguridad.
El coltán, mineral esencial para la fabricación de dispositivos tecnológicos como teléfonos móviles, se extrae en esta región, lo que ha atraído tanto a actores económicos como a grupos armados, generando un ambiente de violencia y explotación.
La situación en el este de la RDC
El conflicto en el este de la República Democrática del Congo se ha intensificado en los últimos años, especialmente desde que el M23 tomó el control de Goma y Bukavu en enero de 2025, mientras se enfrentaba al Ejército congoleño. Este conflicto ha dejado cientos de miles de desplazados y ha afectado gravemente a la población civil en las zonas mineras.
El Departamento de la ONU de Misión de Estabilización (Monusco) ha desplegado tropas en la región, pero los grupos rebeldes siguen controlando grandes áreas, lo que dificulta los esfuerzos por garantizar la seguridad y la estabilidad.
