EL PAIS
"Mi hija me reclama todos los días": Madre dominicana ruega por visa humanitaria para abrazar a su niña con cáncer en EE. UU.
Santo Domingo, R.D. – La distancia es el dolor más agudo para María Castillo. Mientras su hija de seis años, Arleen de Jesús Castillo, libra una batalla feroz contra una leucemia agresiva en un hospital de Estados Unidos, María permanece atrapada en la República Dominicana por la falta de un visado. Lo que empezó como un viaje de vacaciones en 2024, se convirtió en una pesadilla clínica que ya suma dos años de separación.
Un diagnóstico que cambió todo
Arleen viajó con su padre para unos días de descanso, pero unos supuestos "dolores de crecimiento" resultaron ser leucemia megacarioblástica, un tipo de cáncer de médula ósea poco común y extremadamente agresivo.
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Tratamiento estancado: La niña ha sufrido múltiples recaídas. Aunque es candidata para un trasplante de médula ósea, la persistencia de células cancerosas ha impedido realizar el procedimiento.
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El clamor de una niña: "Me pregunta cuándo voy a ir, cuándo voy a estar con ella", relata María con la voz quebrada por la impotencia.
Tres negativas: El muro burocrático
A pesar de la gravedad del estado de salud de la menor, el camino legal ha sido frustrante. María Castillo ha solicitado la visa humanitaria en tres ocasiones, y en las tres ha recibido un "no" por respuesta.
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Actualmente, la niña cuenta con el apoyo de su padre y su abuela materna en territorio estadounidense, pero el vacío emocional de la ausencia materna es una carga que Arleen manifiesta a diario.
Un llamado a la compasión
María no pierde la fe y continúa tocando puertas en la Embajada y organismos internacionales. Su único deseo no es emigrar, sino acompañar a su hija en lo que podría ser la etapa más crítica de su tratamiento. Mientras la burocracia decide, Arleen sigue aferrada a la vida, esperando que el próximo "abrazo de mamá" no sea a través de una pantalla.
