EL MUNDO
¡La tierra no da tregua! Aumentan a 589 los muertos por los terremotos en Venezuela mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes
Venezuela. La tragedia provocada por los devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela sigue agravándose. Las autoridades confirmaron este viernes que el número de fallecidos aumentó a 589 personas, mientras miles de rescatistas y voluntarios mantienen una intensa carrera contra el tiempo para localizar sobrevivientes entre los escombros.
Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, causaron severos daños en varias regiones del país, siendo el estado costero de La Guaira uno de los más afectados por el colapso de edificios y viviendas.
Continúan las labores de rescate en Venezuela
Equipos especializados trabajan sin descanso en las zonas más afectadas, donde la situación continúa siendo crítica. En algunos sectores aún permanecen cuerpos atrapados entre los escombros y las operaciones avanzan lentamente debido al alto nivel de destrucción.
Las autoridades mantienen la esperanza de encontrar personas con vida mientras aumenta la presión por atender la emergencia humanitaria.
La ONU coordina ayuda internacional
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó que equipos de búsqueda y rescate de al menos 17 países participan en las labores de emergencia.
Rescatistas provenientes de República Dominicana, México y El Salvador ya se encuentran en Caracas, mientras que también han llegado especialistas e insumos desde Chile y Suiza para fortalecer las operaciones.
Aumentan los fallecidos y los desaparecidos
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, confirmó que la cifra oficial de fallecidos pasó de 235 a 589 personas, mientras que el número de heridos ascendió a 2,980.
Al mismo tiempo, miles de familias buscan desesperadamente noticias de sus seres queridos. En redes sociales se reportan cerca de 50,000 personas desaparecidas que aún no han podido ser localizadas.
Desesperación entre los familiares
Las escenas de dolor se repiten en La Guaira, donde decenas de familias colaboran con las labores de rescate.
Uno de los casos más conmovedores es el de Alessandro del Giudice, de 23 años, quien busca a su padre entre los restos de un edificio mientras su abuela remueve escombros con sus propias manos.
Tras recorrer la zona afectada, Delcy Rodríguez declaró oficialmente a La Guaira como zona de desastre.
Hospitales trabajan al límite
Los hospitales y centros de salud permanecen saturados mientras cientos de personas recorren listas de heridos con la esperanza de encontrar información sobre familiares desaparecidos.
Entre ellos se encuentra Jean Alexander Capote, quien perdió a varios miembros de su familia y continúa buscando a su hija.
También Rita Gómez viajó desde Maracaibo hasta Caracas luego de conocer que el edificio donde vivía su hija quedó completamente destruido.
Estados Unidos y otros países envían ayuda
La líder opositora María Corina Machado solicitó la liberación temporal de presos políticos para que puedan reunirse con sus familias durante esta emergencia.
Por su parte, Estados Unidos anunció un paquete de ayuda humanitaria de 150 millones de dólares, además del envío de buques, aeronaves y helicópteros para colaborar en las labores de rescate.
Un representante del Comando Sur de Estados Unidos permanece en Caracas coordinando parte de la asistencia internacional.
Más países se suman al apoyo
Diversos gobiernos de América Latina, junto con España, Alemania, Italia, China e India, también confirmaron el envío de equipos de rescate, personal médico y ayuda humanitaria para atender la emergencia.
Más de 130 réplicas mantienen la alerta
El primer terremoto ocurrió a las 6:04 de la tarde del miércoles, seguido apenas un minuto después por otro movimiento sísmico de mayor magnitud.
Desde entonces se han registrado más de 130 réplicas, manteniendo en alerta a toda la población.
Aunque Venezuela se encuentra en una zona de actividad sísmica, el país no experimentaba un terremoto de esta magnitud desde 1997.
Las autoridades continúan evaluando los daños mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de una de las peores tragedias naturales registradas en Venezuela en las últimas décadas.
